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Domingo, 8 de Junio de 2008

Clinton abandona la contienda y pide que los votantes ayuden a Obama en noviembre

EFE ·08/06/2008 - 07:53h

EFE - La senadora por Nueva York, Hillary Clinton, durante un acto político celebrado en Washington D.C, en el que puso oficialmente fin a sus aspiraciones de convertirse en la primera mujer presidente de Estados Unidos.

La senadora demócrata Hillary Clinton puso fin a su odisea de 17 meses por la candidatura presidencial con un discurso emotivo y agridulce en el que pidió a sus 18 millones de seguidores que apoyen a su ex rival, Barack Obama, en los comicios generales de noviembre próximo.

Clinton inició ese camino como favorita en la contienda por la candidatura presidencial demócrata, pero al final fue Obama quien consiguió el martes pasado los 2.118 delegados necesarios para cumplir esa meta.

"Trabajaré con todo mi corazón para asegurar que Barack Obama sea nuestro próximo presidente", prometió Clinton ante unas 2.000 personas que desde tempranas horas y bajo un fuerte sol hicieron cola para oír el discurso de la ex primera dama en el National Building Museum.

Precedido por un ambiente festivo pese al significado de la derrota, en su discurso Clinton agradeció el apoyo de los votantes, destacó los logros de una campaña de movilización sin precedente y refrendó decenas de veces su apoyo inequívoco al senador Obama.

"Hoy suspendo mi campaña, felicito (a Obama) por su victoria y su extraordinaria campaña. Le doy mi refrendo y mi pleno apoyo, y les pido que se unan a mí y trabajen fuerte por Barack Obama como lo hicieron conmigo", dijo la senadora demócrata por Nueva York.

Con esas palabras, Clinton dejó atrás sus críticas sobre la inexperiencia de Obama para convertirse en su mejor aliada y lograr que un demócrata entre al Despacho Oval el 20 de enero de 2009.

Hubo muchas lágrimas por Clinton, ruidosos aplausos por una "histórica" campaña que la puso muy cerca de conseguir la candidatura presidencial, y algunos abucheos de quienes, por ahora, se resisten a votar por Obama el próximo 4 de noviembre.

"Somos una familia", dijo ella, como lo hizo también el presidente del Partido Demócrata, Howard Dean, quien pidió en un comunicado la "reunificación" de los demócratas "en los próximos días y meses".

Así, bajó el telón de una guerra de desgaste en la que hubo 22 debates y en la que Clinton no solo fue perdiendo el apoyo de los "superdelegados" -la elite del Partido compuesta por gobernadores, legisladores y otros cargos electos- sino que acumuló una deuda de hasta 30 millones de dólares.

Clinton dijo que "suspendía" la campaña, lo que para efectos prácticos le permite retener el control de sus 1.1926 delegados, recabar fondos para borrar la montaña de deudas y negociar su futuro político.

Acompañada en el escenario de su esposo, el ex presidente Bill Clinton, y su hija, Chelsea, Clinton habló de la lucha de las mujeres por romper "el techo de cristal" y de los múltiples retos para mejorar las condiciones de la clase media y los trabajadores.

Conocida por su pragmatismo, Clinton aconsejó a sus seguidores a centrar "nuestra energía y nuestra pasión" en el próximo capítulo sin desperdiciar tiempo analizando lo que fue o no pudo ser, porque "la vida es corta (...) y hay mucho en juego" en la contienda contra el senador republicano John McCain.

El discurso de 28 minutos fue transmitido en vivo y, adentro del museo, cundían periodistas de medios nacionales, de Europa, Asia y América Latina.

Clinton mantuvo un tono optimista y hasta bromeó: "esta no era exactamente la fiesta que yo planeé, pero por supuesto que me gusta la compañía".

Votantes y expertos entrevistados por Efe confían en que el Partido Demócrata logrará sanar las heridas sufridas durante las primarias, si bien antes habrá un proceso de duelo o asimilación de la derrota de Clinton.

El Partido Republicano de inmediato lanzó una página de internet titulada "Clinton vs Obama" para remachar las críticas que hiciera Clinton del senador de Illinois.

"Los republicanos ya han empezado con sus ataques negativos y no me sorprende, porque es lo único que saben hacer cuando no tienen propuestas claras y serias para responder a los retos del país", dijo Lanny Davis, uno de los asesores de Clinton.

La portavoz hispana de Clinton, Fabiola Rodríguez-Ciampoli, dijo que "en estos momentos la preocupación principal es la unidad del partido".

María López, una votante de origen nicaragüense de Arlington (Virginia), apoyaba a Clinton y ahora espera que los demócratas "puedan sumar fuerzas para que gane Obama".

Ann Unitas, una votante blanca de Arlington y fiel discípula de Clinton se consoló de que esta "hizo historia con solo haber llegado tan lejos en esta contienda".

"Una vez que se calme la tormenta, todas esas mujeres descontentas van a votar por Obama. Todas queremos que llegue un demócrata a la Casa Blanca para limpiar el desastre de los últimos ocho años", afirmó Unitas.

Nathan Meyer, un votante blanco de Germantown (Maryland) y seguidor de Obama, vaticinó que Clinton "se volcará de lleno a la campaña" de Obama porque "la meta es derrotar a McCain".

La derrota de Clinton se debió a una constelación de errores de estrategia desde el comienzo, que además contrastó con el carisma y la tremenda habilidad de organización de Obama, según analistas.

El pasado martes, en la última ronda de primarias en Montana y Dakota del Sur, el senador demócrata por Illinois logró afianzar la candidatura del partido, que se hará oficial en la convención en Denver (Colorado) en agosto próximo.

Obama pasará el fin de semana con su familia en Chicago y aunque no ha dicho cuándo ni a quién escogerá como su compañero de fórmula, sí se deshizo en elogios hacia Clinton.

"Obviamente, estoy encantado y honrado de tener el apoyo de la senadora Clinton. Pero más que eso, la honro por realizar una campaña valerosa e histórica", dijo Obama en un comunicado.

"Ella rompió barreras en nombre de mis hijas y de las mujeres en todas partes, que ahora saben que no hay límites para sus sueños. Y ella inspiró a millones con su fortaleza, su coraje y su inquebrantable compromiso con la causa de los trabajadores estadounidenses", continuó.