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Sábado, 7 de Junio de 2008

Puigcercós liderará ERC pero los críticos con el tripartito ganan peso

Los afines a Carod reciben un revés interno que cuestiona seriamente su posición en el partido

FERRAN CASAS ·07/06/2008 - 20:53h

Joan Puigcercós será el nuevo presidente de Esquerra Republicana de Catalunya. Después de años aspirando a ello, liderará el partido una vez que la militancia independentista hizo buenos los pronósticos dándole un apoyo escaso (el 37%) pero suficiente para imponerse a sus tres rivales. Los críticos obtuvieron resultados ambivalentes, pero Joan Carretero, cabeza visible de Reagrupament y el más díscolo con el tripartito, obtuvo un buen resultado quedando segundo. Demostró hasta qué punto una parte significativa de las bases no comparte las alianzas de Esquerra, que pivotan sobre los acuerdos con los socialistas.

Otra lectura del supersábado de Esquerra, donde participó el 70% de la militancia, es que el vicepresidente de la Generalitat, Josep-Lluís Carod-Rovira, que no se presentaba pero forzó a hacerlo al presidente del Parlament Ernest Benach, sale debilitado. Benach se conformó con el bronce y no ayuda a la intención de Carod de volver a ser candidato a la presidencia de la Generalitat, condición a la que también aspira Puigcercós y que les puede llevar a batirse en primarias a cara de perro.

Aclarados los liderazgos internos, Esquerra seguirá en el Govern porque así lo quieren Puigcercós y los suyos (los de Carod y Benach aún están más comprometidos con Montilla), pero deberán ser más exigentes con el PSC visto el descontento de una parte minoritaria pero significativa de la militancia. Las bases han castigado los tumbos de la dirección, desgastada tras un ciclo de malos resultados electorales.

Militancia fragmentada

El sábado que viene ERC tiene congreso. Con nuevos presidente y secretario general (será Joan Ridao, en tándem con Puigcercós), deberá escoger una ejecutiva que todos los sectores pretenden de unidad. La fragmentación de las preferencias de la militancia, dividida en tres sectores (Puigcercós, Carod y los críticos), puede cuestionar liderazgos y complicar consensos, pero ayer todos admitían que están más obligados que nunca a urdirlos.

En cuanto a la elección del secretario general, los votos cruzados por la doble urna de una militancia poco dada a respetar consignas (en este caso tándems) dio poco de sí y, en algún caso, unos neutralizaron a otros. Uriel Bertran no dio la talla y se deshinchó pero hizo mejor papel que el otro candidato de Esquerra Independentista, Jaume Renyer. Eso permitió que la victoria de Ridao apareciera más cómoda que la de Puigcercós pues sus tres rivales obtuvieron resultados similares.

Este sábado nadie quedó del todo satisfecho. Puigcercós esperaba más pero los derrotados de la noche eran los de Carod. Los críticos de Reagrupament, a quien Puigcercós intentará integrar en la ejecutiva en unas negociaciones multilaterales que empezarán mañana, tenían verdadera fe en su victoria. El mapa interno de Esquerra se actualiza y han caído algunos paradigmas, como el que afirmaba que Puigcercós era hegemónico en Girona, Carod en Tarragona o que la Catalunya rural daría un amplio apoyo a Carretero. Se lo dio el área metropolitana de Barcelona.