Archivo de Público
Sábado, 7 de Junio de 2008

La crisis ahoga al débil

El alquiler de habitaciones crece entre los inmigrantes que creyeron poder pagar una casa

"Me han subido la hipoteca a 916 euros y cobro 900"

SUSANA HIDALGO ·07/06/2008 - 20:45h

Evelyn y su madre, cubanas, han tenido que alquilar una habitación de su casa. DANI POZO.

"Antes podía pagar el alquiler sola, ahora es imposible". Evelyn Romero Rodríguez, cubana de 42 años, gana 600 euros al mes limpiando oficinas en Madrid. Antes estaba en otra empresa y entre salario y extras ingresaba casi el doble, pero la despidieron hace 15 días por recorte de presupuesto y ha tenido que recurrir a un anuncio en Internet para alquilar la habitación de su casa que le queda libre.

A esta mujer, que vive con su madre en el distrito de Villaverde, no le hace ninguna gracia compartir vivienda a sus 42 años, pero no le ha quedado más remedio. "Antes cobraba 900 euros al mes y ahora cobro 600, justo lo que me cuesta el alquiler del piso", se queja Evelyn. Su madre asiente a su lado. Llegó hace ocho meses de Cuba y ha tenido que ponerse a coser cortinas para ayudar a su hija económicamente.

La habitación que alquilan cuesta 250 euros con los gastos incluidos, pero aún no han encontrado a nadie. "Nos llama gente, todos inmigrantes, pero nos dicen que es muy cara. Como mucho la puedo bajar a 200", explica Evelyn.

Bajada de las remesas

La crisis económica afecta especialmente a los inmigrantes. Primero, porque han tenido que recortar la cantidad de dinero enviado a sus lugares de origen. Las remesas de los extranjeros que viven en España están en los niveles más bajos de los últimos 20 años. Y
segundo, en su día a día. Muchos de ellos ya no pueden afrontar la letra de la hipoteca o el alquiler.

Abdelkader Bouchmel y Fátima Ben Said son marroquíes y viven con sus tres hijos de corta edad en una vivienda minúscula (25 metros cuadrados) en el barrio de Tetuán (Madrid). Pagan 500 euros de alquiler por un piso que se cae de viejo. Trabaja como cerrajero y en agosto se termina su contrato. El trabajo ha bajado y su jefe, de momento, no le ha hablado de renovación. "No dice ni mu", explica Abdelkader, mientras su mano cierra su boca con una cremallera.

Cesta de la compra

Los inmigrantes también notan la crisis en la cesta de la compra. "Antes, con 30 euros llenaba el carro. Ahora me da para leche, arroz, cosas para la limpieza y poco más", se queja Evelyn. Las palabras "apurada" y "apretada" salen cada poco en su conversación. "Antes tenía una pareja y me apañaba mejor económicamente, pero se fue y ando mucho más apretada. Sólo no se puede salir adelante, salvo que tengas un buen trabajo", reflexiona. Evelyn ya le ha dicho a su jefa que con sólo 600 euros de sueldo al mes no puede salir adelante. Pero no tiene muchas esperanzas de que le suban el salario.

En la otra punta de Madrid, la familia Bouchmel nota la crisis en el gasto que acarrean los tres niños. "El material escolar ha subido muchísimo", explica Fátima. Ahora, su hijo pequeño, de tres años, duerme en el sofá. Su padre, ante la previsión de que en agosto no le renueven el contrato, ya está pensando en buscar algún piso todavía más barato.

Los apuros de los que tienen hipoteca

El 53 % de las familias que están pagando una hipoteca aseguran que no podrán marcharse este verano de vacaciones debido a la subida del Euribor, del precio de la gasolina y de la cesta de la compra, según la encuesta Barómetro de la familia.

Este informe, realizado por el Gabinete de Análisis Demoscópico, señala también que el 54% de los españoles considera que la situación económica actual es mala. Tan sólo un 4% cree que es buena. Además, la cesta de la compra y el precio de la gasolina repercute más en la percepción de los españoles sobre la crisis que el de la subida de las hipotecas.