Archivo de Público
Sábado, 7 de Junio de 2008

El Congreso, foco de rebelión en el PP

Los diputados alzan las voces más agrias contra Rajoy y sus cambios

YOLANDA GONZÁLEZ ·07/06/2008 - 19:41h

Quienes más difíciles le han puesto las cosas a Rajoy han sido sus compañeros de partido. Entre todas las voces críticas, las que más han sonado -sin olvidar a Esperanza Aguirre y sus fieles- han sido las de aquellos integrantes del PP que disponen de escaño en el Congreso de los Diputados. La Cámara Baja es un escaparate político muy codiciado (sirva de ejemplo la lucha entre la presidenta madrileña y Alberto Ruiz-Gallardón para ser incluidos en las listas por Madrid), el mejor altavoz a la hora de hacer declaraciones y el escenario mas jugoso para dejarse ver. También es la lanzadera que permite ganar posiciones ante una posible sucesión en el partido.

El malestar en las filas conservadoras comenzó a cocinarse el 31 de marzo, cuando Rajoy anunciaba los nombres de los portavoces en el Congreso y en el Senado. En la Cámara Alta se impuso la continuidad, con Pío García Escudero al frente; en el Congreso, apostó por Soraya Sáenz de Santamaría.La vallisoletana llegaba a ocupar el asiento de Eduardo Zaplana, que había anunciado su intención de no continuar como portavoz. 

El hecho de que Sáenz de Santamaría pasara a sentarse más cerca del líder en el Congreso no cayó bien en el partido. Los diputados más veteranos, animados por algunos sectores de la derecha mediática, se llevaron las manos a la cabeza. ¿Cómo era posible que Rajoy hiciera una apuesta tan clara por los jóvenes?.Nombramientos eclipsados

Fueron precisamente los portazos dados por Zaplana, primero, y Acebes, después, los que eclipsaron los nombramientos de los equipos de los conservadores en el Congreso y en el Senado. En parte, también aplazaron las críticas. El día que Rajoy desveló las caras de sus portavoces en las comisiones del Congreso, diputados como Ana Torme, se quejaron de la forma en la que su partido había prescindido de determinadas personas.

Una vez cubiertas todas las plazas en ambas cámaras, las siguientes quinielas a rellenar eran las del equipo que acompañará a Rajoy en su candidatura en el Congreso del partido. En este momento empezaron a alzarse más las voces, sobre todo entre los diputados. Muchos de ellos siguen molestos con el reparto de poder que Rajoy ha hecho en la Cámara Baja. En los últimos meses, más de una decena de parlamentarios conservadores han mostrado su disconformidad con el rumbo del partido.

El diputado Gustavo de Arístegui, portavoz en la Comisión de Exteriores del PP, ha sido una de las voces más críticas. Empezó señalando que "aunque el actual presidente es una persona extraordinariamente sólida, no obtendría apoyo si tuviese de número dos a Chikilicuatre y su guitarra".

En los últimos días, De Arístegui se ha reafirmado de todas sus declaraciones porque "la crisis, lejos de resolverse se agudiza". ¿Cuáles deben ser las prioridades ahora? "Que se conozca el equipo y que sea un equipo de primera. Definir un proyecto de España y que el PP sea una alternativa al Gobierno socialista", explica a Público.

Por su parte, Juan Costa, que todavía no se ha descartado como rival de Rajoy, también ha aprovechado su escaño para opinar sobre la crisis. El pasado martes, en los pasillos del Congreso pidió para su partido una alternativa "claramente ganadora". En una línea similar se mostraba Vicente Martínez Pujalte, que tras la marcha de María San Gil pidió una "seria reflexión en el partido". "La dirección del partido tiene que plantearse por qué los militantes piden un cambio, por qués están desorientados", expresa.

También los jóvenes

Un día después de que Gabriel Elorriaga, diputado por Madrid, publicara un duro artículo cargando contra el liderazgo de Rajoy, el joven diputado Alejandro Ballestero se subió al carro de los críticos. Se aprovechó de la presencia de la prensa en el Congreso para convocarla y quejarse de la "sangría" de votos y personas en el PP.

El sentido de las ponencias también también ha acaparado críticas de los diputados. Eugenio Nasarre asegura que no pretende discutir el liderazgo de Rajoy, pero está en contra de cómo ha quedado redactada la ponencia política: "Es francamente mala, floja, no aporta lo que tiene que aportar". ¿Se apuntarán más voces a los críticos esta semana?.