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Sábado, 7 de Junio de 2008

El precio del crudo se dispara como nunca y roza los 140 dólares

EFE ·07/06/2008 - 13:56h

EFE - Tras varios días de clara moderación, los precios del petróleo cerraron la semana con la mayor alza de su historia al dispararse el viernes hasta el umbral de los 140 dólares por barril, subiendo casi 11 dólares en una sola jornada.

Tras varios días de clara moderación, los precios del petróleo cerraron la semana con la mayor alza de su historia al dispararse el viernes hasta el umbral de los 140 dólares por barril, subiendo casi 11 dólares en una sola jornada.

A la cabeza de la escalada se situó, como es habitual, el barril del Petróleo Intermedio de Texas (WTI), de referencia para EEUU, que tras llegar a venderse puntualmente a 139,01 dólares en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX), pulverizando su anterior récord de 135,08 dólares (del 22 de mayo), terminó la sesión de ayer a 138,54 dólares.

Ese valor superó en 10,75 dólares al precio del cierre del jueves y en 11,19 dólares al del viernes anterior, registrando un encarecimiento semanal del 8,7 por ciento.

Pero además, la subida del viernes se sumó a la de más de 5 dólares del jueves, con lo que el barril se encareció en más de 15 dólares, o cerca de un 13 por ciento, tan sólo en dos días.

De forma similar al WTI se comportó el barril del Brent, la referencia en Europa, en el Intercontinental Exchange Futures (ICE) de Londres, pues también subió el viernes más de 10 dólares y quedó en 137,69 dólares, después de sobrepasar los 138 dólares.

Un salto como el que dieron ayer las cotizaciones del "oro negro" no se había sido visto nunca en la historia de estos mercados y parece confirmar a quienes acusan a la especulación financiera de potenciar la volatilidad de los precios, sin que se divisen medidas para limitar este fenómeno.

Una vez más, según los analistas, el debilitamiento del dólar frente al euro y otras divisas favoreció el masivo refugio de los especuladores en el petróleo y otras materias primas.

La moneda europea subió ayer a más de 1,57 dólares, desde los 1,55 dólares del día anterior.

A su vez, la depreciación del dólar se produjo a raíz del empeoramiento del empleo en EEUU, donde en mayo se registró la pérdida de 49.000 puestos de trabajo.

Por otro lado, el ánimo comprador de los operadores en los mercados de futuro fue atizado por la advertencia ayer de Ole Slorer, analista del banco de inversión Morgan Stanley, de que el barril de crudo podría alcanzar los 150 dólares hacia el 4 de julio.

Más alimento para la carrera alcista provino del plano geopolítico, con la advertencia de Israel de que atacará a Irán si Teherán continúa con su polémico programa nuclear.

"Si Irán continúa con su programa para conseguir armas nucleares, le atacaremos", dijo el viceprimer ministro israelí, Shaul Mofaz, al diario Yediot Aharonot.

Irán es el cuarto exportador mundial de crudo y segundo de la OPEP, por lo que los mercados reaccionan especialmente sensibles a cualquier posibilidad de un corte de sus suministros.

Sea como fuere, las alarmas han sonado en casi todos los países consumidores, en muchos de los cuales, como España, Chile o Italia, el encarecimiento de los combustibles ha sacado a las calles a pescadores, agricultores, transportistas y otros trabajadores fuertemente afectados por esta carestía.

Su "seria preocupación" manifestaron también los representantes de cinco de los países que más crudo consumen en el mundo, reunidos hoy en Aomori (norte de Japón).

China, EEUU, Japón, Corea del Sur y la India -responsables juntos de casi la mitad de la demanda energético del Planeta- destacaron en un comunicado que "estos precios no tienen precedente y van en contra de los intereses de los consumidores y de los países productores".

De momento, la OPEP, que controla cerca del 40 por ciento de la producción mundial y dos tercios de las exportaciones mundial de crudo, no ha reaccionado a esta última subida, pero en días previos había reiterado una y otra vez que no ve razones para aumentar su oferta.

El grupo de trece países ha dejado claro que no tiene previsto reunirse antes del 9 de septiembre, cuando celebrará su próxima conferencia ordinaria.