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Viernes, 6 de Junio de 2008

Barack Obama y Hillary Clinton ya preparan la reconciliación

Ambos se reunieron el jueves en secreto para discutir la nueva etapa de la campaña 

ISABEL PIQUER /AGENCIAS ·06/06/2008 - 19:34h

El primer candidato negro en la historia de EEUU ya prepara la dura batalla por la Casa Blanca en noviembre

Hillary Clinton se despide hoy de sus esperanzas presidenciales. A mediodía hora local entrega su apoyo a Barack Obama, en su último mitin electoral como presunta candidata. Los dos contendientes ya han empezado a preparar su reconciliación. El jueves consiguieron reunirse en secreto para discutir la nueva etapa de la campaña.

El adiós de la ex primera dama se celebra en el marco grandioso del Museo Nacional, en Washington. El mitin iba a celebrarse ayer pero la campaña se dio cuenta de que coincidía con el cuarenta aniversario del asesinato de Robert Kennedy y, visto la desafortunada referencia que hizo la candidata sobre el trágico suceso cuando quiso resaltar que las primarias podían durar hasta junio, se prefirió cambiar de día.

El jueves por la noche, Clinton y Obama consiguieron eludir a los medios y reunirse en territorio neutral, la residencia de la senadora Dianne Feinstein, en Washington. El cara a cara empezó a las nueve y duró una hora.

"Hablaron. Yo me fui arriba a trabajar" contó luego Feinstein a la CNN, "me llamaron cuando terminaron. Bajé y dije: buenas noches, espero que hayáis tenido un buen encuentro". Se rieron y ya está. Creo que la oportunidad de sentarse a hablar, ellos solos, fue algo positivo".

Ningún detalle ha trascendido del contenido de la reunión. Sólo el comunicado que hicieron público sus portavoces. "Ahora que las primarias han terminado, querían hablar de cómo unir las dos campañas".

"Discutieron sobre el futuro del partido y cómo seguir adelante porque lo que está en juego en noviembre es muy importante", declaró Robert Gibbs, director de comunicación de Obama, "lo que nos une como partido es mucho más importante de lo que divide a los dos candidatos.

Rumores disparatados

Los rumores, por supuesto, se han disparado. Está primero la posibilidad de una vicepresidencia para Clinton, una propuesta que la senadora ha dejado en manos del candidato, desanimando incluso a sus partidarios a que ejerzan cualquier tipo de presión.

Si la vicepresidencia no es una opción, habrá que encontrar un sitio en la campaña para acomodar a la ex primera dama y "respetar", como ella misma ha pedido, los deseos y expectativas de sus 18 millones de votantes. Y luego están los detalles caseros: la posibilidad que Obama asuma la deuda que han dejado las primarias en las arcas de la candidata. Es algo que se suele hacer.

Pero hoy es el día de Clinton. Obama estará en su casa de Chicago, descansando. La despedida de la senadora marca algo más que las primarias: el fin de una era, dieciséis años de reinado de los Clinton. Pase lo que pase en noviembre, las cosas ya no volverán a ser las mismas.

Las autopsias electorales que llenan la prensa estadounidense auguran sin embargo un brillante futuro político a Hillary Clinton si asume en el Senado un matriarcado parecido al de Ted Kennedy y se distancia de su cada vez más impredecible marido. Muchos resaltan que, al haberse hecho la portavoz del ala obrera del partido, se ha asegurado su propio territorio político.

Obama ya ha empezado a tomar las riendas del partido. Howard Dean se quedará de presidente pero estará rodeado de nuevos asesores, entre ellos Paul Tewes, uno de los principales estrategas de la campaña del senador, el hombre que le aseguró su victoria crucial en Iowa.

El candidato impone a su partido que no acepte donaciones de lobistas 

En una de sus primeras decisiones como líder de facto del Partido Demócrata, Barack Obama ha exigido al Comité Demócrata Nacional que rechace las contribuciones de lobistas u otros grupos de presión, como él mismo hizo durante su propia campaña.

Se trata de una iniciativa para aumentar la transparencia en la recaudación de fondos. Según el subdirector de comunicaciones del equipo de campaña de Obama, Dan Pfeiffer, se trata de "un paso importante que demuestra que el senador está dispuesto a dar pasos contundentes para cambiar el modo en que funciona Washington".

La medida entró en vigor ayer, pero no tiene carácter retroactivo, precisó el Comité.Obama ha hecho de la transparencia y del cambio el lema principal de su campaña.

El candidato, que el martes alcanzó el número de delegados, 2.118, necesario para lograr la nominación de su partido, anunció ayer a su vez que, en cumplimiento de sus consignas de cambio, permitirá el acceso de la prensa a sus actos de recaudación de fondos.En ese tipo de actos se permitirá la presencia de al menos un reportero, que tendrá la obligación de transmitir la información a sus colegas.

Su rival en la carrera por la Casa Blanca, el republicano John McCain, niega sistemáticamente el acceso de la prensa a sus actos de recaudación de fondos.Una de las primeras prioridades para Obama de cara a la campaña por la Casa Blanca será el dinero.

A finales de abril, los demócratas tenían en su cuenta algo más de cuatro millones de dólares, diez veces menos que los republicanos