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Viernes, 6 de Junio de 2008

Las bolsas europeas caen en torno al 2% por la conjunción de malos datos

El Ibex 35 anota pérdidas del 2,49% 

AGENCIAS ·06/06/2008 - 18:35h

Los inversores de toda Europa reaccionaron negativamente a la subida del Euríbor , índice de referencia de la mayoría de hipotecas, que se disparó hasta el 5,4%, lo que supone su nivel diario más alto de la historia. También se vieron afectados por los elevados precios del barril de petróleo y los malos datos de desempleo en EEUU. Así, París se dejó un 2,3%, Francfort un 2% y Londres un 1,5%.

El índice paneuropeo FTSEurofirst 300 cerró con una caída del 1,9% a 1.285,02 puntos, a su nivel más bajo desde el 15 de abril. El índice acumula un descenso de un 3,7% en la semana.

El Ibex pierde los 13.000

El parqué madrileño también cerró la sesión a la baja, con una caída del 2,5%, que hundió al Ibex 35 por debajo de los 13.000 puntos, en una jornada marcada por un aluvión de malos datos récord a ambos lados del Atlántico.

En concreto, el Ibex terminó en 12.909,80 puntos y registró la sexta mayor caída en lo que va de año, arrastrado por los 'números rojos' de todos los valores, excepto Grifols, que subió un 0,75%, e Indra, que acabó en tablas.

Por su parte, el Indice General de la Bolsa de Madrid se colocó en la cota de las 1.392,25 unidades, tras retroceder un 2,27%.

La tormenta perfecta

Al mal dato del Euríbor, que refleja la reacción del sistema bancario al anuncio del Banco Central Europeo (BCE) de una posible subida de los tipos de interés en verano para controlar la inflación, se suma tanto el desempleo americano, el peor en más de veinte años, como la renovada espiral alcista del petróleo.

Según analistas consultados por Europa Press la bolsa sufrió hoy "la tormenta perfecta", y la primera ola fue el récord del índice interbancario, que apunta a la prolongación de la crisis de liquidez de los mercados financieros y de los recelos de los bancos a prestarse dinero.

La segunda gran ola que revolvió la bolsa fue el dato de desempleo americano que, según Ignacio Cantos, de Atlas Capital, fue acogido con pesimismo por Wall Street, que contagió el pesimismo al resto de plazas. "Si a los americanos les parece malo, a los demás también", dijo.

El petróleo dio la puntilla a la tormenta, al retomar con fuerza la tendencia alcista que había abandonado en los últimos días, y se volvió a colocar en los 134 dólares el barril, empañando el panorama de toda la economía mundial.