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Viernes, 6 de Junio de 2008

Gustavo Bolívar explica cómo alcanzar el paraíso literario "con un par de tetas"

EFE ·06/06/2008 - 17:36h

EFE - El escritor colombiano Gustavo Bolívar, autor de la novela "Sin tetas no hay paraíso", hoy en un debate sobre la literatura latinoamericana, en el marco de la Feria del Libro de Madrid.

Alcanzar el paraíso literario "con un par de tetas" podría parecer cosa de mujeres, pero es un hombre, el colombiano Gustavo Bolívar, el que está a un paso de entrar en él gracias a una novela que nació casi como anécdota y que se ha convertido en un éxito internacional.

Con más de 300.000 ejemplares vendidos en todo el mundo, versionada para la televisión, en Colombia y España, y a punto de dar el salto a la gran pantalla, "Sin tetas no hay paraíso" ha traspasado fronteras y ha elevado a su autor a la altura de representante del "realismo trágico" colombiano.

Recién llegado a Madrid para participar en la Feria del Libro, Bolívar intervino hoy en una mesa redonda junto a periodistas y editores españoles, en la que se desgranaron los secretos de una obra que se ha convertido en libro de texto en algunos colegios de Colombia.

Con un título "eficaz e inteligente" y un argumento "universal", el de la prostitución, la novela relata los avatares de una joven obsesionada por aumentar su contorno de pecho para "atrapar" a un capo de la droga, con el que alcanzar el ansiado "paraíso".

"Conocí a Catalina en Pereira", dice Bolívar, "en una zona geográfica de Colombia, el eje cafetalero, donde pululan los narcotraficantes, y que tiene además la 'desgracia' de tener unas mujeres muy bellas".

Ella, Catalina, y su amiga, Yésica, son personas reales, "jóvenes asediadas por esos señores y captadas a través de peluqueros, odontólogos, gente normal... Buena parte del libro es una historia real", añade el escritor.

"Sin tetas no hay paraíso" nace de una frase, de una respuesta, "la que me dio Catalina cuando le explicaba qué hacer para trabajar en televisión", explica.

"El estudio no sirve de nada". Con esa rotundidad la protagonista despertó en Bolívar, padre de una niña de 14 años, la misma edad que Catalina, la necesidad de dar a conocer a las jóvenes colombianas las consecuencias de la búsqueda del éxito "sin sacrificio".

"El libro no pretende generar polémica, ni en Colombia, ni en el resto del mundo. La realidad no se puede ocultar. Sólo pretendía enviar un mensaje a las jóvenes de la edad de mi hija. Lo que ha sucedido después, como lo de la serie de televisión, era algo impensable", indica.

La novela de Gustavo Bolívar reabre una nueva vía en la literatura colombiana, la del "realismo trágico", aunque, según su autor "el tema de la corrupción empieza a cansar ya entre los escritores, y poco a poco se va retornando al realismo mágico de García Márquez".

Sin embargo, reconoce que el narcotráfico siempre ha dado pie a grandes novelas, y que es difícil escapar a argumentos basados en "lo urbano o lo político".

"Para los escritores latinoamericanos es complicado desligarse de la corrupción como base para armar un libro", dice.

Bolívar asegura que la realidad de Colombia está cambiando, que el nuevo "narco" rompe con los estereotipos de toda la vida.

"El traficante que se presenta en 'Sin tetas...' responde a este nuevo estilo de narco, más sofisticado, más elegante, con casas diseñadas por arquitectos de Estados Unidos o Europa", explica.

En su libro, Bolívar no escatima palabras para describir el comportamiento de estos capos de la droga, lo que le llevó a recibir amenazas.

"No les resultó fácil amenazarme, porque me aislé. Además yo vivo hoy aquí, mañana allá. Pero sí me mandaron razones con ciertas personas", recuerda.

Como representante de una nueva generación de escritores, Bolívar reivindica un espacio para el nuevo lenguaje, el de la "realidad de la calle, que tarde o temprano será aceptado por la lengua".