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Jueves, 5 de Junio de 2008

El futuro de Hillary sigue en el aire tras conocerse que aceptará la derrota

EFE ·05/06/2008 - 17:08h

EFE - La senadora por Nueva York, quien durante su infructuosa carrera por la candidatura presidencial demócrata se comparó con "Rocky" al insistir en que, al igual que el púgil de celuloide, ella tampoco se rendía ante la adversidad, tirará finalmente la toalla.

El futuro político de Hillary Clinton sigue hoy en el aire después de que se confirmara que el próximo sábado reconocerá su derrota y en medio de crecientes señales de que sus aspiraciones de ser vicepresidenta no van por el buen camino.

La senadora por Nueva York, quien durante su infructuosa carrera por la candidatura presidencial demócrata se comparó con "Rocky" al insistir en que, al igual que el púgil de celuloide, ella tampoco se rendía ante la adversidad, tirará finalmente la toalla.

Clinton congregará a sus partidarios el sábado en un evento en Washington, que su campaña adelanta será "multitudinario" y en el que expresará su apoyo a la candidatura de Barack Obama.

La decisión llega después de que el senador por Illinois consiguiese el martes los delegados necesarios para asegurar la nominación del partido.

Hillary causó asombro la noche del martes durante un discurso electoral en Nueva York en el que no reconoció su derrota y en el que parecía estar todavía en plena campaña al insistir en que había conseguido "más votos" que ningún otro candidato en la historia durante el proceso de elecciones primarias.

Ajeno también a la realidad, su jefe de campaña, Terry McAuliffe, la presentó ante sus seguidores esa noche como "la próxima presidenta de Estados Unidos".

Pero las conversaciones ayer de Clinton con miembros del Congreso parecieron convencerla de que su salida de escena es necesaria para la unidad del partido y para permitir a Obama concentrarse en las elecciones generales.

Un escueto comunicado enviado la pasada noche por su campaña apuntaba en esa dirección, al señalar que Hillary expresaría el sábado su apoyo a Obama y "a la unidad del partido".

Sus asesores se preparan para plegar velas tras 17 meses de campaña y cinco meses de reñidas citas con las urnas en unas primarias que se ganaron los calificativos de "históricas" y "fascinantes", entre otros superlativos similares.

Pese a su derrota, miembros de su campaña como Fabiola Rodríguez, directora para el mercado hispano de Clinton, recordaron hoy a Efe que "a Obama no le resultó fácil ganar" y que Hillary consiguió 18 millones de votos en los cinco meses de primarias.

El gran interrogante ahora es "¿Qué hará Hillary Clinton?".

La senadora reconoció el martes en una conferencia telefónica con legisladores su interés en ser la vicepresidenta de Obama.

La campaña del senador afroamericano ha evitado decir oficialmente si Obama aceptaría a Clinton como pareja política al indicar simplemente que es "demasiado pronto" para hablar del tema.

Pero el diario "The Wall Street Journal" señala hoy en un artículo de portada en el que cita a altos asesores de Obama no identificados que es "muy improbable" que Clinton sea la número dos.

El rotativo apunta que la senadora presentaría problemas a Obama y recuerda que al formar parte de la pareja -ella y su marido, el ex presidente Bill Clinton- que ha dominado el Partido Demócrata durante los últimos 16 años echaría por tierra el mensaje de "cambio y una nueva dirección en la política" de Obama.

No falta quien como Thomas Schwartz, profesor de la Universidad Vanderbilt (Tennessee), señalen que Clinton también tiene sus ventajas, al ser "fuerte donde Obama es débil".

Así, la senadora ha logrado atraer el voto de la clase obrera blanca y de los hispanos, dos grupos a los que Obama no ha conseguido cortejar en las urnas.

La ex primera dama es también la líder indiscutible con el público femenino, un sector con el que Obama está rezagado, y ha ganado en estados grandes y clave como Texas, Pensilvania y Florida que serán cruciales en las elecciones generales del 4 de noviembre.

De no elegir a Clinton, señalan los expertos, Obama debería de seleccionar a alguien que le ayude a superar esos puntos débiles.

El senador ha formado un equipo de tres personas que incluye a Caroline Kennedy, la única hija viva del presidente John F. Kennedy, para seleccionar a su candidato a vicepresidente.