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Miércoles, 4 de Junio de 2008

"El ministerio ha contratado una oferta temeraria"

César Pérez es portavoz de la Sección Sindical de Interior de CCOO

MAGDA BANDERA ·04/06/2008 - 23:19h

¿Qué riesgos entraña externalizar el servicio de escuchas telefónicas?

Antes la Policía contaba con traductores a los que empleaba según sus necesidades sin tenerlos en nómina. Eran buenos profesionales y, sobre todo, gente de confianza, a la que había investigado previamente. Desde que Interior subcontrató a Seprotec, la Policía ya no puede llamarles. A algunos les ha ofrecido trabajar a través de esta empresa, pero lo evitan si pueden. No se sienten protegidos y además han visto reducidos sus honorarios de 60 a 10 euros la hora.

¿Los traductores que envía Seprotec también han sido investigados?

No hay manera de saber quiénes son. La Policía no está pidiendo ningún requisito de este tipo a la empresa subcontratada. Lo que está claro es que pagando 10 euros por hora es difícil asegurar el nivel de profesionalidad deseable.

¿Cuáles son los principales temores de los traductores que ya trabajaban para Interior?

Por un lado, no saben quién se sienta a su lado a hacer una escucha telefónica. Un temor que se ha confirmado a raíz de saber que esta empresa ha enviado a traductores con antecedentes policiales e identificación falsa para realizar el servicio. Y, por otro, tampoco tienen la seguridad de que Seprotec no vaya a vender sus datos personales. No hay ninguna cláusula al respecto en el contrato.

¿Por qué se decidió privatizar el servicio?

Para reducir gastos. Pero no se pueden dejar cuestiones que afectan a la seguridad del Estado y sus ciudadanos en manos de una empresa privada, movida únicamente por el afán de lucro. Seprotec es la opción más barata, pero ya se sabe que bajar tanto los precios es peligroso y puede tratarse de una oferta temeraria.

¿Cuánto le cuesta a Interior el servicio de traducción contratado?

El Ministerio ha pagado 2.600.000 euros por 14 meses de servicio. Con ese dinero se podría reforzar la plantilla de empleados públicos que podrían llevar a cabo las tareas de traducción con total garantía. Ahora mismo sólo hay 300 para toda España, una cantidad mínima. Incomprensiblemente, ninguno de ellos está contratado para traducir del urdu, del rumano ni de idiomas balcánicos, aunque algunos de ellos conozcan estas lenguas y hagan traducciones esporádicas en caso de necesidad.