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Miércoles, 4 de Junio de 2008

El Ebro inunda el Anfiteatro de la Expo

La crecida del río afecta a los eventos de la inauguración

PÚBLICO ·04/06/2008 - 23:09h

La crecida del río Ebro pasó ayer por Zaragoza con un caudal de 1.545 metros cúbicos por segundo y 4,25 metros de altura, por debajo de lo inicialmente previsto y sin afectar de manera significativa a los edificios e instalaciones de la Exposición Internacional Zaragoza 2008, informó Efe. Por el momento, según confirmaron en rueda de prensa el alcalde de la ciudad, Juan Alberto Belloch, y el director de Operaciones y Contenidos de Expo Zaragoza 2008, Jerónimo Blasco, “ningún edificio ha sufrido daños y la única zona inundada ha sido el Anfiteatro”, algo que ya estaba previsto, porque se encuentra en una cota muy baja.

Respecto al escenario Iceberg, instalado en el mismo caudal del río, Blasco insistió en que no ha sufrido daños “porque los sistemas de protección han funcionado”, aunque reconoció que no se puede garantizar que el caudal baje a tiempo para que pueda hacerse allí el espectáculo de la inauguración de la Expo, previsto para el viernes 13 de junio.

Un plan B

Por ello, la organización ya tiene preparado un “magnífico plan B” para abrir la Exposición Internacional, la noche del 13 de junio, en el Palacio de Congresos, aunque Jerónimo Blasco afirmó que, si finalmente el Iceberg se puede utilizar, se pondrá en escena el espectáculo inicialmente previsto. “Sobre todo por los creadores, que llevan mucho tiempo preparándolo”, agregó el director de Operaciones y Contenidos. Los responsables no quisieron ser demasiado optimistas. Los técnicos necesitarán tres o cuatro días para montar todos los sistemas eléctricos y de megafonía que necesitaría el nuevo el escenario.

“Con agua o sin agua, se va a mejorar la inauguración”, sentenció el responsable de la muestra, quien insistió en que “todo va a llegar a tiempo” para que el día 14 de junio la Expo de Zaragoza pueda abrir sus puertas a los millones de visitantes que esperan recibir durante los 93 días de la exposición.

Bomberos de Zaragoza

Sobre la nula repercusión que la crecida está teniendo en la capital aragonesa, su alcalde, Juan Alberto Belloch, aseguró que los bomberos de la ciudad no habían recibido ayer por la mañana “ni una sola llamada” alertando sobre inundaciones en los bajos y los aparcamientos de las viviendas cercanas al Ebro.

En cambio, la crecida del río ha tenido consecuencias en otras localidades aragonesas como Gallur, Boquiñeni, Pradilla, Novillas o Quinto, donde miles de hectáreas de cultivo han quedado totalmente inundadas. Estos municipios están muy cercanos al cauce del río, donde suele ser habitual que los campos queden anegados por las crecidas.

Los daños causados en los cultivos se evaluarán en los próximos días, cuando baje el nivel el agua, aunque varios alcaldes de estos municipios confirmaron que la mayor parte de las cosechas se han perdido.