Archivo de Público
Miércoles, 4 de Junio de 2008

La luz subirá más del 5% pero con ayudas a 4,5 millones de casas

Sebastián resucita el Plan Prever y anuncia un paquete de medidas para capear la crisis

A. M. VÉLEZ ·04/06/2008 - 22:48h

Miguel Sebastián, ministro de Industria, Turismo y Comercio. MARTA JARA

Ya hay cifra para la subida de la luz del próximo julio: una media de "en torno al 5% y el 6%", dijo ayer el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, en su debut en la Comisión del ramo en el Congreso. Es bastante más que el IPC citado como referencia por Sebastián y por el presidente Zapatero (la inflación subió un 4,7% en mayo y será del 3,5% en 2008, según el Gobierno). La subida (de 1,6 a 2 euros en el recibo mensual) se une, además, al alza del 3% de enero pasado.

Pero no será lineal. Aunque Sebastián no lo aclaró, quien más consuma soportará un repunte mayor; y habrá quien no pague nada, si consume muy poco (el umbral no está definido) y contrata menos de 3 kilovatios (KW) en su casa habitual. Este último será el nuevo baremo de la tarifa social, ahora limitada a 0,7 KW y con sólo 135.000 clientes. Con el cambio, beneficiará a 4,5 millones, que sólo pagarán su consumo, no la potencia contratada. El 70% de los usuarios domésticos (15,3 millones) contrata entre 2,5 y 5 KW. Sebastián, que anunció una bajada del butano del 2,4%, la primera en 15 meses, aboga por la "progresividad" en la tarifa de cara a la liberalización, algo que gusta a las eléctricas.

Los consumidores rechazan la fórmula por tener en cuenta sólo el consumo y no la renta, lo que perjudica, por ejemplo, a familias numerosas. Otro frente es el ahorro: además de penalizar el derroche, Industria acelerará la renovación de los contadores de la luz.
El ministro, cuya hiperactividad contrasta con el discurso a favor de los "estabilizadores automáticos" del vicepresidente Solbes, citó (sin detenerse en cifras) un aluvión de iniciativas, 40, dijo, para relanzar la economía en un momento "nada halagüeño". Entre las más esperadas está el rescate del antiguo Plan Prever. Se llamará Vive y será sólo para coches con más de 15 años (antes eran 10), el 22% del parque automovilístico. En lugar de ayudas directas, subsidiará la financiación para quienes compren coches que emitan menos de 120 gramos de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro (segmento micro y compacto). Desde enero, estos vehículos no pagan impuesto de matriculación.

Los fabricantes (Anfac) y vendedores (Faconauto) ven "claramente insuficiente" el plan. El director general de Anfac, Luis Valero, apreció el gesto, pero cree que sólo beneficiará a 40.000 coches en los dos años de vigencia, lejos de los 120.000 cifrados por Sebastián. Esa cifra es sólo un 3% de las ventas. Anfac cree que las ayudas son "manifiestamente mejorables" y que quedarán muy lejos del antiguo Prever, que costaba de 160 a 180 millones al año. Anfac calcula que la propuesta puede suponer dos puntos menos en los tipos de interés de los préstamos, informa Glòria Ayuso.

Entre las medidas, Sebastián proclamó su intención de multiplicar por doce el turismo de temporada baja y anunció nuevos concursos de frecuencias de telefonía móvil, así como un nuevo Observatorio de Precios del Comercio Minorista para finales de año. Sólo citó de pasada algunos temas candentes de su competencia, como el cánon digital, la ubicación del futuro basurero nuclear, su posición sobre las fusiones energéticas o la posibilidad de sacar del recibo de la luz ciertas partidas para aliviar el déficit de tarifa (desfase entre ingresos y costes de generación), "una entelequia" de la que, dijo, "saldremos", sin explicar cómo. "El mundo no termina hoy", concluyó.