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Miércoles, 4 de Junio de 2008

Ban Ki-moon pide un consenso sobre los biocombustibles

La cumbre de Roma prepara una declaración para abordar la crisis mundial de los alimentos

PÚBLICO/EFE ·04/06/2008 - 19:08h

AFP/I.SANOGO - Varios hombres transportan cereales en un mercado de Costa de Marfil.

La Cumbre sobre Seguridad Alimentaria, Cambio Climático y Bioenergía convocada por la FAO va camino de convertirse en un nuevo encuentro del que salga una buena declaración de intenciones sin medidas concretas detrás.

Según el borrador de declaración final que se conocía ayer, y que será adoptado hoy, los países se comprometerán a "eliminar el hambre y asegurar que hay alimentos para todos". Queda por ver en detalle cómo abordarán una crisis causada por múltiples factores que ha doblado el precio del arroz, el maíz y el trigo y amenaza con añadir 100 millones de hambrientos a la cifra actual mundial de 850 millones.

La falta de consenso sobre uno de los puntos que más controversia ha generado, el de los biocombustibles, podría restar fuerza a la declaración.

"Dudo que haya un acuerdo sobre biocombustibles", dijo el secretario de Agricultura estadounidense Ed Schafer, firme defensor de los carburantes no derivados del petróleo, a los que organizaciones como Oxfam atribuyen el 30% de responsabilidad en la subida mundial de los precios. Otros estudios hablan de un 15%, Schafer sólo del 3%.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró más optimista: "Noto determinación y la sensación de responsabilidad compartida", dijo sobre la cumbre.

Ban pidió un consenso internacional sobre la producción de los polémicos biocombustibles. Dicho consenso, dijo es "clave", como también lo es "más investigación" para conocer su impacto en el precio de los alimentos.

Su llamamiento responde a la complejidad que plantea el uso como combustible de los bioalcoholes, fabricados a partir de cereales, entre ellos el maíz, u otros cultivos, como la caña de azúcar.

La crítica hacia los biocombustibles alcanza el orden ecológico, ya que muchas organizaciones niegan sus virtudes a la hora de reducir las emisiones de gases con efecto invernadero o provocar nuevos problemas como el excesivo uso de agua para la agricultura o la tala de bosques para crear plantaciones."Como el colesterol"Para uno de sus mayores defensores, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, los biocombustibles son como el colesterol, "lo hay bueno y lo hay malo", según dijo el martes durante su intervención en la cumbre. Lula defendió la necesidad de carburantes alternativos al petróleo, cuyo precio no deja de subir.

El secretario de Agricultura de México, Alberto Cárdenas Jiménez, coincidió con Lula al asegurar que "hay un etanol bueno y uno malo". El bueno es, según Cárdenas, el de Brasil, que se produce con caña de azúcar y no altera el precio de los alimentos, por lo que anunció que México también va a empezar a producirlo. El etanol malo es, a su juicio, el que fabrican EEUU y la UE, ya que lo hacen con cereales, con lo que sacan los alimentos del mercado alimentario para dedicarlo a combustibles y fomentan su encarecimiento. Además, EEUU y la UE subvencionan a los agricultores que los cultivan, lo que distorsiona los mercados, según los dirigentes de los países en desarrollo.

El borrador del plan de la ONU para afrontar la emergencia

Las primeras medidas del borrador son las que intentarán paliar de forma inmediata el hambre en el mundo. Por ejemplo, el incremento de las ayudas destinadas a la compra de alimentos, sea a través de transferencias de fondos en efectivo o bien de bonos. Las ayudas se dirigirán especialmente a los grupos de alto riesgo, como la infancia, las madres, enfermos de tuberculosis y seropositivos.

Naciones Unidas considera prioritario producir más y mejores alimentos. Para ello propone mejorar el control de plagas de las cosechas y enfermedades del ganado, así como aumentar la investigación sobre pesquerías y cultivos, incluyendo los de raíces tropicales, tubérculos y granos como el mijo y el sorgo.La extensión de la irrigación, electrificación y la construcción de carreteras se recoge en este borrador, que no olvida la "valoración del potencial" de los cultivos transgénicos .

El plan aboga por limitar la "volatilidad" de los mercados de materias primas debido a la especulación. También sugiere concluir el acuerdo de Doha de la OMC. En el capítulo dedicado a los biocombustibles, se propone "estudiar" su impacto en los precios de los alimentos.

 

Annan lanza un plan para ayudar a África


El presidente de la fundación Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA) y ex secretario de Naciones Unidas, Kofi Annan, firmó ayer un plan de cooperación con las agencias de la ONU que se ocupan de la alimentación para relanzar el sistema agrícola en el continente africano.“El mundo hace frente a una crisis sin precedentes y en ningún lugar como en África esta crisis será más grave y aguda”, dijo Annan al presentar la iniciativa.

Según Annan, el plan –firmado con el Programa Mundial de Alimentos (PAM), la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (IFAD)– permitirá “comenzar una revolución verde en África que respete la biodiversidad del continente”.

La estrategia se materializará en ayudas directas exclusivamente para los pequeños agricultores, para reforzar sus cultivos y “relanzar así todo el sistema económico del continente”. Las ayudas se centraran en mejorar la gestión del suelo y del agua y dar acceso a semillas y fertilizantes.“En África 250 millones de personas están desnutridas, 33 millones de ellas son niños”, explicó Annan, que lamentó que “el continente africano ha sido abandonado durante muchos años” y que hay que “invertir en los pequeños productores y en las áreas con mayores posibilidades”.

El término revolución verde hace alusión a la serie de políticas que transformaron la agricultura de algunos países en desarrollo, como India, a partir de los años cuarenta y que consiguieron aumentos muy significativos de la producción agrícola. Annan defiende desde hace años que África necesita una revolución similar y tras retirarse de la ONU creó una organización, financiada por dos fundaciones estadounidenses, la de Bill Gates y la Fundación Rockefeller, para impulsar dichas políticas.

Según el pronóstico de Annan, el proyecto permitirá el crecimiento de un 6% anual de la productividad agrícola en África.