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Miércoles, 4 de Junio de 2008

Somalia vive la peor crisis humanitaria de la última década

Cruz Roja denuncia la inostenible situación derivada del conflicto armado y la sequía que azota a la región central del país

EFE ·04/06/2008 - 14:20h

EFE - La ayuda humanitaria es esencial para la supervivencia de los somalíes.

Cientos de miles de somalíes afrontan la peor crisis humanitaria de la última década como consecuencia del avance del conflicto armado y la sequía que azota a la región central Somalia, destacó hoy el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en un informe.

"Estamos siendo testigos de la peor tragedia registrada en el último decenio en Somalia", dijo Pascal Hundt, jefe de la delegación del CICR en el país, al añadir que "la gente esta totalmente agotada a causa de su interminable lucha por la supervivencia".

Productos básicos inalcanzables 

Según el informe, la situación en Somalia es una de las peores del mundo desde el punto de vista humanitario, pues a los factores del conflicto y la sequía se une la inflación en los precios de los productos básicos, en su mayoría importados desde el extranjero, como los alimentos y el combustible.

El CIRC denuncia que cada vez es más difícil para los somalíes obtener atención médica y vivienda. Los crecientes enfrentamientos que se extienden por el país desembocan en miles de desplazados que viven "al aire libre o en campamentos rudimentarios".

La Cruz Roja ha triplicado el presupuesto dedicado a Somalia, aunque no han querido revelar la cifra para garantizar la seguridad de los trabajadores de la organización en la zona, dijo Hundt.

La población somalí depende de la ayuda humanitaria para sobrevivir 

"Un creciente porcentaje de la población depende ahora de la ayuda humanitaria para la supervivencia", dice el informe, al tiempo que destaca que los ataques contra cooperantes en Somalia se han intensificado en los últimos seis meses.

Dos cooperantes italianos y un somalí permanecen secuestrados desde el pasado 21 de mayo, así como un británico y un keniano que trabajaban para la FAO, capturados el 1 de abril. El 28 de enero fueron asesinados cinco miembros de una delegación holandesa de Médicos Sin Fronteras.