Archivo de Público
Martes, 3 de Junio de 2008

Montilla frena otra vez la tercera hora de español

El president evita así dar alas a los críticos de ERC a las puertas de su congreso. Maragall ordenó cumplir el decreto de Madrid pese a que se pactó no hacerlo

FERRAN CASAS ·03/06/2008 - 21:46h

En el momento menos oportuno se desató la pugna interna a costa del castellano en el seno del Govern. El conseller de Educación, Ernest Maragall, no quería problemas y dio instrucciones para que los centros educativos catalanes impartan la tercera hora semanal en castellano el próximo curso, tal como ordena un decreto estatal.

Esta decisión encendió ayer, a pocas horas de dirimir liderazgos internos, las alarmas en Esquerra cuando El Punt llevó el asunto a su portada. Después de un día de tira y afloja entre el president Montilla, el conseller socialista -que tiene "vida propia"- y los líderes de ERC se acordó una fórmula que permitirá soslayar la tercera hora, igual que se hizo hace un año.

Preservar el actual modelo lingüístico en los colegios es una "línea roja" que ERC no quiere que el Govern cruce. Ayer mismo avisaron que no estarán en él "si se aplica la tercera hora". Esquerra Independentista, sector crítico que da batalla en el congreso de ERC que se librará en dos actos (el 7 y el 14 de junio), criticó con celeridad el "incumplimiento" del pacto por parte del PSC.

Recurrida ante el TC

La tercera hora de castellano fue hace un año vetada por los independentistas cuando forzaron a Montilla a recurrir ante el Constitucional el decreto del Gobierno español que la implantaba. Después de negociarlo con Josep-Lluís Carod-Rovira y Joan Puigcercós, Maragall anunció que los centros tendrían libertad para aplicarla o no en función del entorno lingüístico y su propio plan.

Pero la plataforma españolista Convivencia Cívica Catalana (auspiciada por Aleix Vidal-Quadras) lo denunció en los tribunales y el juez requirió a las escuelas conocer sus planes lingüísticos hace un mes. Ante eso Maragall se curó en salud, pero Montilla prefirió ayer no incomodar a ERC en un momento crítico y respetar lo que pactó.

Un año de margen

Desde la conselleria se aclaraba después de una intensa jornada que los centros ya no deberán entregar sus proyectos lingüísticos antes del 30 de junio, tal y como se les pedía. Emitirán una circular para que lo puedan hacer durante todo el curso 2008-2009.

Tanto los entornos de Puigcercós y Carod como de Montilla daban las claves par explicar el retraso: durante el próximo curso se aprobará la ley de educación de Catalunya, ahora en fase de anteproyecto.Ésta concederá "más autonomía" a los centros educativos y ello les dará "cobertura legal" para no cumplir el real decreto, que el gobierno del PSOE aprobó en el año 2006 levantando ampollas en parte de la comunidad docente.

Ahora todo queda pendiente de que la ley, que no genera consenso en la comunidad educativa, prospere. Formalmente, y mientras CiU constataba que el asunto "no quedó solucionado" en su día, el PSC decía "no entender" la polémica. Pero, entre bambalinas, Montilla apagço el incendio. Sacó del apuro a Carod y Puigcercós y, de paso, se aseguró la estabilidad del tripartito.