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Martes, 3 de Junio de 2008

La ONU busca en Roma recetas para luchar contra la crisis alimentaria

La cumbre, convocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), intenta dar una respuesta coordinada al encarecimiento y la escasez de algunos productos básicos.

PÚBLICO.ES / EFE ·03/06/2008 - 07:25h

La crisis alimentaria mundial, que a partir de hoy analizarán en Roma líderes de todo el planeta, es abordada por Latinoamérica con medidas que van desde la eliminación de aranceles a las importaciones de granos hasta la prohibición de exportar productos como soja, trigo o arroz.

La Cumbre sobre Seguridad Alimentaria, convocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), intenta dar una respuesta coordinada a un problema que afecta a países ricos y pobres por el encarecimiento o escasez de algunos productos básicos.

En ese sentido, las acciones de los países latinoamericanos, que son grandes productores de materias primas agrícolas, se centran en tres puntos: subsidios al campo y rebaja de los aranceles al sector, fomento a la productividad acompañada de una reserva de productos y restricciones a las exportaciones de granos.

México elimina los aranceles a la importación de cereales 

México, por ejemplo, anunció la semana pasada la eliminación de aranceles a la importación de productos como maíz, arroz y trigo, así como una cuota libre para el fríjol.

Las medidas, que el presidente Felipe Calderón presentó como "Acciones de apoyo a la economía familiar", también ofrecen ventajas para la importación de leche en polvo y de insumos para la avicultura y la ganadería.

Un camino similar siguió Panamá, que rebajó los aranceles para las importaciones de lentejas, fríjoles enlatados, sardinas, atún y pescado congelado, entre otros.

El presidente Martín Torrijos creó además el plan "Agrocompita", por medio del cual el Estado panameño compra toda la producción nacional de arroz, que distribuye a precios más bajos en el país.

Nicaragua también eliminó transitoriamente los aranceles para las compras de fríjol, aceite, avena, cebada y otros productos elaborados a base de esos cereales y de soja.

Centroamérica, que el mes pasado celebró una cumbre regional para examinar la crisis alimentaria, se propuso desarrollar proyectos que incentiven el cultivo de granos básicos y la inversión social.

Costa Rica, Nicaragua y Guatemala pretenden crear seguros de cosecha, financiación al sector agrícola y a los insumos agropecarios, e incluso ayuda financiera a familias en extrema pobreza.

República Dominicana y Haití establecieron políticas de subsidios a los productos de mayor consumo, como arroz, leche, pollo, huevos y habichuelas, al tiempo que adoptaron medidas para fomentar la productividad del campo y la creación de una reserva de granos.

Acciones similares tomó Colombia, entre ellas un programa de apoyo al almacenamiento de arroz para aumentar el cultivo y, por ende, la oferta de este alimento.

El Gobierno venezolano, que en los cuatro primeros meses de este año invirtió más de 2.000 millones de dólares en importaciones de productos agrícolas, suscribió acuerdos con China, Argentina, Ecuador, Irán y Cuba para incentivar la producción nacional.

Perú pretende invertir más de 1.200 millones de dólares en el sector agrícola en los próximos cinco años para aprovechar las ventajas del Tratado de Libre Comercio con EE.UU., lo que debe llevar a un aumento de la producción.

La peculiar situación de Cuba, el país de América que reparte los alimentos mediante la cartilla de racionamiento

Cuba, por su parte, anunció que elevará la producción de arroz e invertirá este año 2.012 millones de dólares en compras de ese producto, que distribuye a razón de 3,5 kilos mensuales por persona, mediante la cartilla de racionamiento.

En países como Brasil, Ecuador y Bolivia, las medidas están orientadas a restringir la exportación de algunos productos.

Brasil y Ecuador han sufrido los efectos de la crisis en términos de inflación y, para controlar una eventual escasez, suspendieron las exportaciones de arroz.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, declaró el pasado viernes, antes de viajar a Roma, que la actual crisis "no es un problema para Brasil, sino una gran oportunidad, porque este país tiene tierra, tiene tecnología y sabe producir".

Mientras tanto, el Gobierno boliviano prohibió y luego levantó las exportaciones de arroz, pollo o maíz, pero mantiene las restriciones a las ventas externas de aceite de soja, que están sometidas a cupos en función de los precios internos.

Argentina no ha adoptado medidas relacionadas con la crisis alimentaria mundial porque, pese al conflicto entre el Gobierno y los productores agrícolas, el país es uno de los graneros del mundo, aunque Brasil denunció que le suspendieron las ventas de trigo.

El Gobierno y los arroceros uruguayos acordaron la venta del grano a bajo coste para no perjudicar a la población, mientras que la ministra de Agricultura de Chile, Marigen Hornkohl, dijo que el Gobierno estudia la entrega de subsidios a los agricultores y de bonos a los sectores más pobres.