Archivo de Público
Lunes, 2 de Junio de 2008

Costa da la cara y no descarta ser rival de Rajoy

El ex ministro afirma que el partido vive una "crisis de ilusión" y exige un "liderazgo integrador", que permita recuperar a San Gil. Destaca que él no está en ninguna "operación de desgaste"

Los últimos días de la boina

"Crecemos juntos", pero unos más que otros, por JESÚS MARAÑA

MARÍA JESÚS GÜEMES ·02/06/2008 - 23:47h

 

Cuatro horas y media de reunión. Más de 30 intervenciones a puerta cerrada. El Comité Ejecutivo Nacional del PP, que se celebró ayer, fue para los conservadores la oportunidad perfecta para poder expresar con absoluta sinceridad lo que pensaban realmente de la crisis que vive su partido.

Habla ahora o calla para siempre, pareció ser la invitación implícita de Mariano Rajoy. Desde luego, fueron muchos los que acudieron con esa voluntad. Juan Costa fue uno de los que recogió el guante. Todo el mundo aguardaba con expectación sus palabras. La mayoría de los presentes quería saber si presentaba o no su candidatura. No lo hizo. Pero tampoco lo descartó. Eso sí, dio la cara.

En su discurso, el ex ministro de Aznar hizo una valoración sobre la situación del partido. Destacó que hay “una crisis de ilusión” entre los militantes, exigió “un liderazgo integrador” y pidió “recuperar la confianza”. En el pensamiento de todos estaba el nombre de María San Gil. Costa reclamó que en el tiempo que queda hasta el congreso se intentara recuperar a la líder del PP vasco y también a Ortega Lara.

Según los testigos fue un mensaje duro y contundente, porque el hombre fuerte de Rato señaló a Rajoy como el candidato menos idóneo para liderar el partido. Costa reconoció ante todos que había estado sopesando la posibilidad de presentarse al congreso, pero no realizó anuncio alguno. “Hizo una buena intervención, pero le faltó la conclusión: decir que él era la alternativa”, explicaba un diputado. “Él no tiene por qué desvelar sus cartas y juega como quiere”, decían sus allegados.

En cualquier caso, con sus declaraciones, el coordinador del programa de la campaña electoral de 2008 lograba situarse ayer como un referente para sus filas. Costa, que no ha hecho declaraciones a la prensa, que siempre le ha confesado a Rajoy sus intenciones, que ha asegurado “no estar en ninguna operación de desgaste” y menos aún moverse para “lograr apoyos y avales”, dijo que seguirá trabajando para el partido. Por lo visto no cierra ninguna puerta. Ni siquiera la de formar parte del futuro equipo de Rajoy.

A la salida de la sede nacional, Costa comentaba que de decidirse, al igual que en su día lo anunció Aguirre, el primero en saberlo sería el presidente nacional.

Precisamente la presidenta de la Comunidad y también el alcalde, Alberto Ruiz- Gallardón, habían abandonado el encuentro antes para cumplir con sus agendas. Se les vio serios y preocupados.

Pero hasta el momento de su marcha, dentro de la sede nacional se había hablado fundamentalmente de la organización del XVI Congreso. Ni una sola persona tocó el tema de las primarias ni habló del de los avales. Más bien debatieron cómo se iban a plantear las enmiendas.

Informe de Rajoy

Al término, Rajoy presentó su informe. El líder del PP agradeció el trabajo de Ángel Acebes y señaló que había que hacer un esfuerzo de pedagogía. Pidió prudencia y anunció su intención de reforzar la estructura. Además les dijo a los suyos que la agenda política había cambiado.

Al finalizar su exposición, los dirigentes conservadores volvieron a pedir la palabra. Fue entonces cuando la mayoría mostró su respaldo a Rajoy. En el lado crítico, destacaron el vicepresidente madrileño Ignacio González, el diputado Carlos Aragonés y el aún secretario de Comunicación, Gabriel Elorriaga.

Rajoy pidió que se le juzgue por lo que “he hecho y dicho y no por lo que pueda hacer en el futuro”

Tras escucharles, el líder del PP cerró el acto reconociendo que este había sido “muy útil”. Aseguró que él no pensaba que estuviera en “posesión de la verdad”, pero que se presentaba porque contaba “con el apoyo sincero de la mayoría”. El presidente nacional del PP pidió que se le juzgue por lo que “he hecho y dicho y no por lo que pueda hacer en el futuro”. Ahora, ya sabe que haga el equipo que haga se le va a criticar. Algo que provocaría un cierre en falso del congreso.

Para Ramón Luis Valcárcel esto último no es conveniente. El presidente de la Región de Murcia dijo, durante la rueda de prensa que dio para presentar el lema del congreso, “Crecemos Juntos”, que hasta los que discrepaban habían coincidido en que a partir del día 23 de junio había que “cerrar filas”. También recordó que Costa había dicho “lo que hasta ahora no había ocultado” pero que, al final, el diputado había vuelto a plantear “su compromiso de lealtad con quien salga elegido, y no me miraba a mí, sino a Rajoy”. Así que todo sigue abierto.