Archivo de Público
Lunes, 2 de Junio de 2008

El fotógrafo que dio luz al ladrillo inglés

Bill Brandt resume en ‘The Home' una Inglaterra cruda, remota y desconocida 

PEIO H. RIAÑO ·02/06/2008 - 21:35h

Bill Brandt /Getty Images - Una de las imágenes que forman parte de ‘The Home’.

"Aquí en Londres, en comparación con California e Italia, somos grises y decaídos. Nuestra luz es pobre, aunque mucho más variable. Y es por eso que podemos sacarle muchísimas fotos al propio aire", palabra de Bill Brandt, en 1948. El fotógrafo llegó a Londres en los primeros años de la década de los treinta desde Alemania y se quedó para siempre. Fue entonces cuando desarrolló su actitud fotográfica más reportera, ante la intimidad de las familias de los trabajadores ingleses, que vivían a la sombra de las fábricas.

El fondo de las vidas de los personajes de Brandt (Hamburgo, 1904 - Londres, 1983) es una infranqueable pared, una dura torta de ladrillo inglés que coloca los sueños de los niños de sus fotos en el estado más precario de la infancia, y a sus padres, en el lúgubre interior de los pubs. Ellos han acatado la imposibilidad de esos sueños.

La ciudad, la piel

Al comisario de la muestra The Home, en la sala de BBVA, le gusta recalcar la relación de Brandt con sus personajes. "No era un fotógrafo que llegaba, hacía sus fotos y se marchaba. Él se relacionaba con ellos, hablaba y les escuchaba hasta que terminaban actuando para él", dice Paul Wombell, que ha seleccionado 60 imágenes para la ocasión. Así logró llegar a oscuras hasta esos abrigos de tres cuartos, esas gorras con visera caladas, las medias pintas, los cigarrillos de liar y las uñas negras.

Entonces, los críticos del momento le llamaron antropólogo, porque llegaba a una tribu remota y desconocida que vivía al otro lado de la pared del cuarto de estar de la casita con jardín a la que todo inglés aspiraba, en plena revolución de los planes urbanísticos. En Birmingham, precisamente, retrató el modelo urbano que estaba implantándose. Este trabajo, que sólo se ha podido ver completo en los últimos cinco años, es uno de los momentos más asombrosos de la exposición.

Bill Brandt fue uno de los primeros fotógrafos en romper con el pictorialismo, el drama moral y la condescendencia paternalista a la que estaba sometida la fotografía desde sus orígenes. Fue pionero al entender el trabajo fotográfico más allá de la herramienta, y utilizarlo como una forma más de relación. Entré en los pubs y vio viejas con sus abrigos y sus cervezas y escuchó sus charlas, y entró en sus casas y vio hogares industriales, barriadas con necesidad de agarrarse a cualquier rastro de felicidad (como esa niña que se columpia de la farola de su calle, mientras su amiga ríe y le advierte de que viene un "boby"). Esa curiosidad por descubrir la privacidad, le hizo ser el primero en acercarse a las duras condiciones de vida de la sociedad inglesa.