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Lunes, 2 de Junio de 2008

El 66% de las empleadas del hogar trabajan de manera irregular

La organización Cáritas denuncia que la mayoría sufre acoso laboral

EFE ·02/06/2008 - 14:53h

El 66% de las empleadas del hogar que trabajan en España lo hacen de manera irregular y la mayoría sufre abusos laborales, ha denunciado hoy en Valladolid la organización Cáritas en Castilla y León, que ha puesto en marcha una campaña para intentar acabar con esta situación.

Representantes de Cáritas, que ha organizado esta campaña junto a la Plataforma Estatal de Asociaciones de Trabajadoras del Hogar, han señalado en rueda de prensa que esta precaria situación se debe a que el sector de trabajo doméstico se encuentra "al margen" de las normas que rigen para el resto de trabajadores y por ello ha pedido al Gobierno que equipare las condiciones para todos.

"A pesar de que el trabajo doméstico se desarrolla en un ámbito muy difícil de regular, el Estado debe establecer unas normas mínimas que equiparen las condiciones de este sector a las que figuran en el Régimen General de la Seguridad Social y en el Estatuto de los Trabajadores", ha dicho la coordinadora de programas de Cáritas de Castilla y León, María Jesús Díez.

91% de inmigrantes 

Entre las discriminaciones que sufre este colectivo -integrado en un 91%, la mayoría inmigrantes-, Díez ha señalado que las empleadas no pueden darse de alta si trabajan menos de dieciocho horas a la semana.

Las empleadas no pueden darse de alta si trabajan menos de dieciocho horas a la semana

Si se dan de alta, lo hacen entre dieciocho y veinte horas o en más de una casa, y deben ser ellas las que paguen la cuota de la Seguridad Social, y las bajas por enfermedad se cobran a partir del vigésimo octavo día, en vez de a partir del cuarto, como hacen el resto de trabajadores.

Son estas razones las que hacen que de las 800.000 empleadas del hogar que se calcula que hay en España, sólo 270.000 en España están dadas de alta en la Seguridad Social.

Menos de lo legal 

Además, Cáritas ha denunciado que la jornada laboral de estas trabajadoras suele superar las cuarenta horas semanales, que la mayoría de los contratos son de duración determinada y que en muchas ocasiones cobran menos de lo legalmente establecido.

Estas situaciones, según esta organización, se derivan de que en la mayoría de los casos no existe un contrato por escrito donde se especifica el horario, la distribución de la jornada y las tareas que deben desempeñar.