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Jueves, 1 de Noviembre de 2007

Diplomáticos de EE.UU. protestan ante un posible envío forzado a Irak

EFE ·01/11/2007 - 05:16h

EFE - Centenares de diplomáticos de EE.UU. manifestaron hoy su rechazo a una decisión del Departamento de Estado de obligarlos a prestar servicio en Irak o resignarse a perder su empleo.

Centenares de diplomáticos de EE.UU. manifestaron hoy su rechazo a una decisión del Departamento de Estado de obligarlos a prestar servicio en Irak o resignarse a perder su empleo.

En una asamblea en Washington, los miembros del Servicio Exterior de Estados Unidos indicaron que no se les puede obligar a servir en un país en el que reina la violencia.

Ser designado en Irak "equivale a una sentencia de muerte", dijo Jack Crody, uno de los diplomáticos, a la cadena de televisión CNN.

"Una cosa es que uno crea en lo que está sucediendo allí y se presente como voluntario, otra cosa es enviar a alguien de manera obligada", afirmó.

"Lo lamento, pero básicamente se trata de una potencial sentencia de muerte. ¿Quién criará a nuestros niños si estamos muertos o heridos?", preguntó Crody, quien dijo haber servido 36 años en el Servicio Exterior de Estados Unidos.

Pese a que han muerto más de 3.830 soldados estadounidenses desde que se inició la intervención militar en Irak, hasta ahora no se ha informado del fallecimiento de un diplomático de EE.UU. en ese país.

La semana pasada, el Departamento de Estado admitió que está sufriendo la falta de diplomáticos dispuestos a cumplir de forma voluntaria en Irak.

Ante esa situación, el director general del Servicio Exterior, Harry Thomas, reveló que a partir de esta semana se notificará a entre 200 y 300 diplomáticos que han sido designados "candidatos" a llenar entre 40 y 50 vacantes en Irak.

Quienes sean designados para cumplir servicios por un año tendrán 10 días para aceptar o rechazar el cargo que se les ofrecerá a partir de mediados del mes próximo.

A menos que tengan una razón médica legítima, quienes se nieguen podría enfrentar la posibilidad de ser despedidos, añadió.

"No podemos abjurar de nuestro deber. Todos accedimos a estar disponibles en todo el mundo", señaló Thomas, quien también participó en la reunión para defender la decisión del Servicio Exterior.

El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, admitió que es comprensible que algunos tengan dudas.

Sin embargo, señaló que, en última instancia, la misión en Irak "es política nacional, se trata de la política exterior establecida por la secretaria (de Estado), así como por el presidente" George W. Bush.

Fuentes del Departamento de Estado indicaron que en estos momentos el Servicio Exterior cuenta con alrededor de 200 diplomáticos en Irak. Sin embargo, añadieron que a partir del próximo año se necesitarán alrededor de 50 más.

Unos 1.200 de los 11.500 funcionarios del Servicio Exterior de Estados Unidos ya han cumplido misiones en Irak desde la intervención militar de 2003.

En un mensaje dirigido a las misiones diplomáticas de EE.UU. en el exterior, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, ordenó a mediados de este año que se diera prioridad a los esfuerzos por llenar las vacantes en Irak.

"Espero fervientemente que continuemos viendo un número suficiente de voluntarios para el servicio en Irak. No obstante, debemos estar preparados para atender las necesidades en cualquier eventualidad", señaló Rice.

Uno de los principales problemas en la designación de diplomáticos en países como Irak es el escaso número de funcionarios que tienen cierto dominio del árabe.