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Lunes, 2 de Junio de 2008

La zapatilla más veloz

Usain Bolt, jamaicano de 21 años, registra 9.72, rebaja en dos centésimas el récord del mundo de su compatriota Asafa Powell y se convierte en el nuevo plusmarquista del hectómetro.

IGNACIO ROMO ·02/06/2008 - 09:26h


Decían de Carl Lewis que era capaz de acelerar en las últimas zancadas. No era verdad. Ningún atleta puede hacerlo porque no es posible cambiar de ritmo a esas velocidades.

Lo que hacía el hijo del viento era mantener su ritmo cuando sus rivales frenaban. Usain Bolt es muy parecido a Lewis. Es muy joven (21 años) y tiene un espléndido futuro en el hectómetro. Es el nieto del viento. También parece volar en los últimos metros.

El sábado se disputaba en Nueva York el Grand Prix Reebok. Cuando se anunció que Usain Bolt, la nueva joya de la velocidad jamaicana, iba a medirse al campeón mundial, el estadounidense Tyson Gay, las entradas se agotaron.

La competición se disputó en el pequeño estadio Icahn y, al filo de la medianoche neoyorquina, con dos horas de retraso sobre el horario previsto por culpa de una tormenta, llegaron los 100 metros.

Los atletas saben que las tormentas son buenas. No se sabe la razón –que se lo pregunten a Bob Beamon, que saltó 8,90 en México después de una lluvia torrencial–, pero las tormentas parecen dejar una electricidad en el aire, una menor densidad, que hace más penetrable el aire para los velocistas.

Hubo una primera salida nula –que favoreció a Bolt porque había salido muy mal– y una segunda salida, interrumpida por un atleta que se puso de pie. La tercera arrancada fue la buena. Bolt partió bien, algo inusual en un atleta alto. A los 40 metros, ya iba en cabeza y, a partir de ahí, se limitó a aumentar su ventaja. Es un velocista de un talento descomunal. Aventajó en metro y medio al campeón del mundo, Tyson Gay, que registró unos excelentes 9.85 (el viento favorable, de 1,7 era ideal).

Corrió con soltura, sin agarrotarse. Se permitió el lujo de levantar los brazos antes de la meta. Su crono de 9.72 vuelve a romper los tópicos acerca de los límites humanos. Bolt, de 21 años, corría sólo su quinta prueba de 100 metros. El nieto del viento tiene un talento especial. Y un potencial sin límites.