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Lunes, 2 de Junio de 2008

Bon Jovi presenta su rock edulcorado en Barcelona

50.000 personas asisten al único concierto de la banda en España

EFE ·02/06/2008 - 07:33h

EFE - El cantante John Bon Jovi durante el concierto que ha ofrecido esta noche en el Estadio Olímpico de Barcelona, dentro de la gira mundial de presentación de su último álbum "Lost Highway".

Más de 50.000 personas asistieron en el Estadio Olímpico de Barcelona al único concierto de la banda de rock norteamericana Bon Jovi dentro de la gira mundial de presentación de su último disco, Lost Highway.

El concierto de presentación de su décimo álbum de estudio comenzó a las 21.00 horas con el tema que da título al nuevo álbum, Lost Highway, aunque en las más de dos horas que duró la velada rockera la mayor parte de las canciones estaban claramente dedicadas a sus fans de siempre con algunos de los temas más conocidos y exitosos de su carrera.

Los momentos de mayor comunión entre público y músicos llegó con canciones como Keep the faith, Livin 'A prayer, You give love a bad Name, Bad medicine o It's my life.

Del heavy al rock edulcorado 

En el auditorio predominaban los jóvenes, alguno de ellos acompañado de sus progenitores, pero poco rastro queda del público heavy de los inicios de la banda de Nueva Jersey.

El heavy metal que coloreaba el Bon Jovi de los años 80 se destiñó en 1992 cuando su líder se cortó la larga cabellera y al mismo tiempo la banda endulzaba -algunos creen que edulcoraba- su música para hacerla más comercial.

Eran los tiempos en los que Jon Bon Jovi trataba de lanzar su carrera cinematográfica, con una suerte desigual, o cuando aparecía en populares series televisivas como "Ally McBeal". Demasiado para un heavy, o al menos eso habrían pensado algunos de sus primeros seguidores si lo hubieran visto mover las maracas mientras cantaba "Faith".

De los primeros años queda un gusto en el vestuario por el negro, un tatuaje en el hombro derecho del cantante, visible después de quitarse la casaca negra que llevaba al principio, y un sonido contundente en directo, pero poco más.

En los inicios del concierto del Olimpic de Montjuïc, que lucía una excelente entrada, el público, muy saltarín durante toda la noche, coreó canciones como Born to be my baby, alzó los brazos con Raise your hands, o repitió como los loros las onomatopeyas del líder en Sleep when I'm dead.

Turno a los grandes éxitos 

Pasada la media hora, Jon Bon Jovi interpretó temas conocidos de su carrera como Blaze of Glory, por la que obtuvo la nominación al Oscar y a los Grammy y por la que ganó el Globo de Oro a la mejor canción; o "In these arms".

Una versión acústica de I can't help falling in love, popularizada por Elvis, dio paso a la melódica Bed of Roses, y con ella los flashes y los móviles al aire, pero pasada la hora de concierto el paroxismo ha llegado con el himno de la banda, It's my life, de su álbum Crush (2000).

Al final de la noche, los de Nueva Jersey interpretaron algunos de sus grandes éxitos como Hey God -con Bon Jovi arrodillado implorando al cielo-; la rotunda Have a nice day -aquí con Richie Sambora y su espectacular guitarra de dos mástiles-; Livin in a prayer, arrancada a capella por el cantante; o la lenta Always, ya en los bises.

En esta recta final, incluso hubo tiempo para que el guitarrista Richie Sambora cantara en solitario I'll be there for you.