Archivo de Público
Domingo, 1 de Junio de 2008

Sombreros al gusto de los judíos de Brooklyn... y de Indiana Jones

La sombrerería sevillana Isesa exporta el 85% de su fabricación

FERNANDO VICENTE ·01/06/2008 - 20:00h

El sombrero inglés de principios del siglo XX que cubre a Indiana Jones, el famoso arqueólogo aventurero salido de la inagotable cantera de héroes de Steven Spielberg, es una de las apuestas de futuro de la empresa sevillana Industrias Sombrereras Españolas (Isesa) para superar la doble caída a la que se enfrenta: la del consumo y, sobre todo, la del dólar. El sombrero es obra de dos artesanos (un alemán y un estadounidense) con cuya empresa, Adventurebilt, están cerrando un acuerdo para fabricar en serie su réplica oficial. El de los artesanos, 100% de pelo de castor, cuesta unos 400 dólares la unidad. El suyo saldrá por 250 dólares.

Isesa, acostumbrada a nadar contra corriente, ha conseguido sobrevivir en un sector que prácticamente desapareció en los años treinta ante la llegada de la moda del sinsombrerismo. “La gente prescindió del sombrero, un complemento caro en el que se gastaba el dinero porque se distinguía con él”, resume, haciendo un poco de historia, su actual director general, Miguel García, ingeniero industrial de 31 años.Fusión de tres empresas

Isesa es hija, precisamente, de aquella repentina desaparición de su mercado: tres de los principales fabricantes de sombreros de la época, la catalana Graels, y las sevillanas Fernández y Roche, y Carmelo López Palarea, deciden fusionarse y crear en Sevilla Industrias Sombrereras Españolas con una vocación eminentemente exportadora para buscar salida a sus productos de alta calidad y no perecer a manos del súbito cambio de moda masculina que acabó con la costumbre de décadas de adornarse la cabeza con un sombrero.

Han pasado varias décadas desde entonces, que Isesa ha sabido rentabilizar en términos de proyección internacional de sus productos. Hoy, de cada diez judíos con sombrero con los que un viandante pueda cruzarse en el neoyorquino barrio de Brooklyn, dos llevarán uno fabricado en Sevilla. Isesa vende allí unos 12.000 sombreros anualmente, lo que, además de reportarle unos 600.000 euros, la sitúa como la segunda mayor fabricante mundial de este tipo de sombreros que también lleva a Israel, Londres (Inglaterra), Amberes (Bélgica)... y, en general, a todo lugar con una comunidad judía numéricamente importante.

Además de sus modelos para judíos Clergy, Weltedge y Snap Prim, Industrias Sombrereras Españolas vende al año unos 2.500 bombines y chisteras en Londres, otros 1.500 sombreros andaluces de ala ancha en Tokio... La firma andaluza exporta entre el 80% y el 85% de su producción total, que asciende aproximadamente a 35.000 sombreros anuales.

La empresa tiene, además, la exclusiva de la distribución en el territorio español de las principales marcas internacionales en este campo. Ahí destacan sobre el resto los modelos de moda de la marca Kangol, con los que últimamente se ha visto a futbolistas como Ronaldinho o Beckham, que concita la atención de millones de ojos en todo el mundo en cada una de sus apariciones públicas, los sombreros de boda ingleses de Failsworth, o los famosos tejanos de Stetson, de los que sólo en Catalunya se venden cerca de 1.000 cada año.

Mercados muy estrechos

En total, de sus 2,3 millones de euros de facturación anual (de la que un 10% se convierte en beneficios, según la empresa), el 60% procede de su producción y el 40% de su actividad de distribución. Aún así, los responsables de Isesa conviven de manera permanente con el riesgo de unos mercados muy estrechos y escasamente diversificados.
Si en España la mitad de sus ventas se concentra en un solo cliente (El Corte Inglés), en el extranjero, el mercado judío de Brooklyn acapara entre el 50% y el 60% de su producción. Y aunque el margen para las tiendas es del 100% (en Inglaterra llega a alcanzar el 300%), éstas les compran en euros y después venden en dólares.