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Domingo, 1 de Junio de 2008

La avaricia de los directivos, un debate a nivel mundial

Crecen las críticas por las "escandalosas" retribuciones de los grandes ejecutivos

PÚBLICO.ES ·01/06/2008 - 19:44h

Lo dijo hace dos semanas el luxemburgués Jean-Claude Juncker, presidente del grupo de ministros de Finanzas de la zona del euro: "Los excesos de las remuneraciones de los ejecutivos en algunos países son bastante escandalosos".

La Comisión Europea está, en efecto, tomando cartas en el asunto, pero la preocupación por la avaricia de los directivos ("la gente nunca puede llegar a ser demasiado avariciosa", escribió en cierta ocasión el magnate norteamericano Donald Trump) se ha convertido en un debate mundial. En Francia, la ministra de Finanzas, Christine Lagarde, sugirió la semana pasada que su Gobierno podría tomar medidas para limitar las remuneraciones excesivas en las grandes compañías, especialmente cuando los resultados empresariales no son buenos.

En Alemania, conservadores y socialdemócratas, que gobiernan en coalición, también están dispuestos a "combatir" las "desproporcionadas" retribuciones de los grandes directivos. El Congreso de Estados Unidos está investigando a tres antiguos todopoderosos ejecutivos de Wall Street por autoconcederse remuneraciones estratosféricas. Mientras, la SEC, el regulador bursátil de Estados Unidos, centra sus críticas en la falta de transparencia de las empresas y en los múltiples trucos que utilizan para camuflar la remuneración de sus ejecutivos.

"Los inversores no deberían necesitar un machete y un casco de explorador para descubrir cuánto gana el primer ejecutivo de una compañía", dijo gráficamente el presidente de la SEC, Christopher Cox.

Este estado de opinión se ha endurecido en los últimos meses con la crisis de muchas empresas (especialmente financieras), lo que ha hecho más visible la contradicción entre los sueldos de los directivos y las pérdidas económicas o los recortes de plantilla. Esta ola de reproches se alimenta de casos específicos (el presidente de Porsche ganó la friolera de 60 millones de euros en 2007), pero hay indicios de que se trata de un problema global. En Francia, la remuneración de los primeros ejecutivos de las 40 principales empresas creció en 2007 un espectacular 58%. Sus colegas alemanes ganaron ese mismo año 44 veces más que un trabajador medio, cuando hace una década el múltiplo era de 14. Y algunos expertos señalan que en EEUU los directivos de éxito cobran hasta 400 veces más que los empleados no cualificados de sus empresas.