Jueves, 1 de Noviembre de 2007

Rijkaard, el llanero solitario

El técnico dedica sus esfuerzos a defender a los jugadores, afectados por las últimas críticas

NOELIA ROMÁN ·01/11/2007 - 00:08h

Frank Rijkaard da instrucciones a Thierry Henry. EFE

Disparando con balas de plata, de esas que hieren pero no matan, el llanero solitario cabalga por el Camp Nou. Parapetado tras su máscara, defiende todas las causas, sean justas o no. Lleva así dos meses y el discurso se le empieza a agotar. "Para mí, no hay caso Ronaldinho", dijo ayer Frank Rijkaard, cual cowboy solo ante el peligro, por enésima vez.

En lo que llevamos de temporada, el técnico del Barcelona no ha tenido tregua, no ha podido parar. Pese a contar con los cuatro fantásticos, los frentes se le han multiplicado día sí y día también.

Empezó su cruzada en defensa propia -las críticas contra él arreciaron a principios de curso-, le surgió después el caso Ronaldinho y, cuando aún no lo había cerrado, estalló el de Henry. Sin tiempo para zanjar el asunto del delantero francés, la grieta del brasileño se reabrió ayer.

Rijkaard se colocó la máscara de nuevo e insistió: "Entiendo todos los argumentos y todas las opiniones, pero para mí no hay asunto Ronaldinho". "Él sigue siendo un jugador importante, fundamental para el club y sus compañeros. Marca la diferencia y ahora esta trabajando para alcanzar su mejor estado de forma", abundó.

Defensa de Henry

Hacía menos de una semana que el técnico azulgrana se había lanzado en una defensa numantina de Henry, en el disparadero por su falta de gol. "Nuestro juego es de toques, pero a veces dura demasiado. Cuando hay que matar, tienes que matar. Cuando robamos un balón hay que aprovechar los desmarques de Henry. Sus movimientos son muy buenos para castigar al rival, pero no siempre somos conscientes de su movimientos. Es algo que el equipo debe mejorar", había dicho Rijkaard. "El equipo se tiene que adaptar a él".

No todo el mundo entendió el discurso del técnico holandés. Sorprendió que se saltara al grupo y colocara por delante al delantero francés. Fue su manera de restarle presión. Y no era nueva su actitud.

Ronnie para muchos años

Lo había hecho antes con Ronaldinho, cuando, tras conocerse sus salidas nocturnas, la caballería cayó sobre el Gaúcho. Después de señalar que los jugadores debían seguir ciertas normas antes de los partidos sin excepción, Rijkaard se mostró magnánimo con el brasileño y pidió tiempo y comprensión para quien fue "el mejor jugador del mundo". "Ronaldinho ha dado mucho a este club" recordó, tras quejarse de la flaca memoria que tiene el mundo del fútbol.

Ayer, el técnico holandés volvió a la carga. "Llegará un día en que ya nadie hablará de este asunto porque Ronal-
dinho tiene muchísima calidad para reaccionar y cambiar esta situación", aseveró. "Está pasando por momentos difíciles, pero espero que sea jugador del Barça muchísimos años", añadió el holandés, tras destacar la buena actitud del Gaúcho en los entrenamientos.

Así, con Ronaldinho y sin Henry, y confiando siempre en Messi, el técnico azulgrana -en el inicio, el Barça restringió las entrevistas con él para defenderlo de las críticas que estaba recibiendo- afronta una nueva prueba ante el Valladolid. Si apuesta por el brasileño y éste defrauda de nuevo, Rijkaard, por muy llanero solitario que sea, se quedará sin argumentos para su defensa.


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