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Domingo, 1 de Junio de 2008

Lo que hay detrás de la subida de la luz

De 2,5 a 3,5 euros al mes más en la factura si la subida fuera de entre el 5% y el 7%. La CNE pide un alza del 11,3%

ANTONIO M. VÉLEZ ·01/06/2008 - 12:27h

La próxima semana o, como muy tarde, la siguiente (el plazo acaba el 4 de junio, aunque lo más probable es que se prorrogue), el Ministerio de Industria deberá enviar su propuesta de subida de tarifas de la luz al Consejo Consultivo de la Electricidad de la Comisión Nacional de la Energía (CNE). En principio, parece improbable que el Gobierno aplique la subida del 11,3% propuesta por el regulador para atajar el llamado déficit de tarifa (diferencia entre ingresos y costes del sistema eléctrico).

Dicen en Industria que, de momento, no hay una decisión tomada; que están barajándose muchas alternativas, siempre con la premisa que hizo célebre el catedrático Ignacio Pérez Arriaga, uno de los mayores expertos en energía en España: “La tarifa no se fija, se calcula”.

Son muchos los aspectos a tener en cuenta, unos a favor y otros en contra de la subida. A favor está, primero y más evidente, el fuerte encarecimiento de las materias primas (carbón, petróleo, gas). Y el segundo, el citado déficit de tarifa, que ya va por los 12.000 millones de euros y que se acumula desde inicios de la década por la resistencia de los anteriores Gobiernos a subir la luz, una decisión impopular

como pocas.

Pero también hay argumentos en contra. El primero (no necesariamente por ese orden) es el rechazo de los consumidores, en un momento, además, de gran incertidumbre económica y con una inflación en máximos de una década. Sebastián ya ha sugerido que se ampliará la actual tarifa social (que actualmente está muy restringida y se limita a sótanos, escaleras vecinales y pequeños espacios) para proteger de la subida a las familias con menor renta.

En la picota

El segundo argumento tiene que ver con el funcionamiento de un sistema eléctrico que, tras diez años del inicio de la liberalización, está permanentemente en la picota.

Junto a su controvertido informe de tarifas, la CNE ha publicado otro estudio no menos polémico (en este caso para las eléctricas, que lo consideran un “grave cuestionamiento del mercado”), que asegura que hasta un 77% del beneficio del mercado eléctrico, unos 4.400 millones este año, se los llevan dos tecnologías que no tienen apenas costes variables: la hidráulica y la nuclear.

La razón está en el diseño del mercado mayorista, el llamado pool eléctrico. En este sistema, que España importó de Reino Unido (allí ya no se utiliza), la electricidad que se oferte a costes bajos, al tratarse de una puja, al final puede acabar pagándose (y muchas se paga, si hay mucha demanda) al precio de la oferta ganadora. De ahí que energías de muy bajo coste variable, como las citadas hidráulica y nuclear, se retribuyan muchas veces a precio de fuel (mucho más cara).

Miguel Sebastián ya ha advertido, en un tono bastante críptico, de los “beneficios artificiales” que ingresan las eléctricas. Pero no está claro si se refería al citado informe del regulador o al hecho de que el precio de la electricidad, más bajo en España que en la mayoría de los países de Europa (ver gráfico), incentiva el derroche energético.

El ministro ha dicho que el coste de la subida de la luz lo tendrán que compartir las eléctricas, los consumidores y el Estado.

Respecto a esto último, Sebastián ha sugerido la posibilidad de sacar de la tarifa conceptos que no están directamente relacionados con el precio de la luz, como los planes de ahorro y eficiencia energética, las ayudas a la reestructuración del carbón y las primas a las energías limpias.

Esta posibilidad, que espanta a los productores renovables porque, dicen, genera incertidumbre (requeriría el respaldo anual del parlamento), tampoco parece gustar al vicepresidente económico, Pedro Solbes, ya que serían los Presupuestos Generales del Estado los que asumirían esos costes y las cuentas públicas no están para alegrías.

La CNE cree que este año esos costes susceptibles de salir de la tarifa ascenderán a 4.230 millones de euros. Supone casi el 90% del déficit previsto para 2008, que será muy superior al de 2007 por los precios récord del petróleo.

Lo que parece claro es que, tarde o temprano, la luz subirá, ya que la UE obliga a liberalizar las tarifas en 2009. El mercado ibérico de la electricidad (conocido como Mibel) también aprieta, porque prevé la equiparación del precio de la luz entre España y Portugal, donde es bastante más cara.

Por si fuera poco, en diciembre toca revisar otros conceptos (accesos y peajes a la red) que pueden hacer todavía más urgente el incremento. La pelota está en el tejado de Industria.