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Viernes, 30 de Mayo de 2008

Fútbol para olvidar a Fritzl

Austria pretende aprovechar la Eurocopa para mejorar su imagen tras los últimos crímenes

GUILLEM SANS MORA ·30/05/2008 - 21:07h

Cuando oyen la palabra “Córdoba”, a los futboleros austriacos se les ilumina la cara. En 1978, Austria eliminó a Alemania en el Mundial de Argentina. Treinta años después, los austriacos estarían encantados de que su selección, que participa por primera vez en el torneo europeo, volviera a derrotar al Goliat del otro lado de los Alpes. Pero lo que más les preocupa es la imagen que da su país durante esta Eurocopa alpina, que Austria y Suiza organizan conjuntamente del 7 al 29 de junio.

Este asunto ha sido catastrófico, la población está muy afectada 

Qué clase de país es éste, donde el monstruo de Amstetten pudo tener encerrada a su hija durante 24 años en un sótano y engendrar siete hijos con ella sin que nadie se diera cuenta. El caso de Josef Fritzl sigue centrando la atención mediática y los políticos no ahorran esfuerzos por mostrar la cara más amable de la república alpina.

Austria se mide con el Mundial de Alemania de hace dos años, en lugar de hacerlo con el torneo predecesor en Portugal de cuatro años atrás. “Las imágenes del verano de 2006 siguen en nuestras cabezas”, confiesa Heinz Palme, encargado por el Gobierno austriaco de coordinar los preparativos, incluida la seguridad. Alrededor de 27.000 policías tienen prohibido cogerse vacaciones hasta después del torneo. Las autoridades sólo ven un potencial violento en los seguidores de Alemania y Polonia, que en el fútbol tienden a mezclar la Historia con el deporte.

Los psiquiatras del país dan más entrevistas que nunca 

Dos millones de visitantes

Entre 1,5 y 2 millones de personas visitarán el país durante la Eurocopa. El canciller, Alfred Gusenbauer, estima que el torneo reportará al país unos ingresos de 650 millones de euros. El ministro de Medio Ambiente, Josef Pröll, tiene cifras menos halagüeñas: entre el primero y el último partido, Austria emitirá 40.000 toneladas más de dióxido de carbono por el aumento de los desplazamientos por carretera. En la autopista de Viena a Salzburgo no habrá ni una sola obra por primera vez desde que los austriacos tienen uso de razón.

Muchos hoteles han hecho reformas y quieren tenerlas listas antes del primer partido, como el centenario Gran Hotel Europa de Innsbruck, que se ha gastado una millonada en obras de remodelación para alojar a los huéspedes de lujo.

Tirol espera un 12% más de ingresos turísticos durante la Eurocopa. En la capital de ese land, Innsbruck, se disputan los dos partidos de España contra Rusia (10 de junio) y Suecia (día 14). “Los suecos y los rusos ya han reservado hace tiempo, pero los españoles son más de último minuto”, comenta Eduardo Santander, un gaditano que lleva diez años en la región y se ocupa de marketing internacional de la oficina de turismo de Innsbruck.

El Gobierno estima que con el torneo ingresará unos 650 millones de euros 

Pero en estos días hay otro tema de Austria que ha cautivado el interés fuera de sus fronteras, muy por desgracia del socialdemócrata Gusenbauer, quien encabeza una gran coalición con los conservadores. En una reciente rueda de prensa sobre la Eurocopa en la Cancillería, las primeras preguntas aún se ajustaban al tema del torneo. Pero pronto nadie quería saber nada más de balones, y Gusi tuvo que empezar a explicar el caso de Amstetten. “Este asunto ha sido catastrófico, la población está muy afectada”, dijo.

Algunos periodistas extranjeros pusieron a Gusenbauer a la defensiva, al comparar Amstetten con la época nazi: “En el nazismo se puede hablar de una responsabilidad individual y colectiva, pero en este caso no”, argumentó. El portavoz del canciller, Stefan Pöttler, pidió a los reporteros que hagan el favor de volver al tema futbolístico. Olviden Amstetten, y a disfrutar. El canciller lanza una última advertencia al equipo alemán: “No nos subestimen. Córdoba is back”.

Austria emitirá 40.000 toneladas más de dióxido de carbono 

Ningún político austríaco se libra de las preguntas sobre las barbaridades de Amstetten, y los psiquiatras del país dan más entrevistas que nunca. ¿Hay más psicópatas aquí que en otros países? Mientras el caso conquistaba todas las portadas del mundo, un empleado de 39 años mató a hachazos a sus padres, mujer, hija y suegro para ahorrarles la “vergüenza” de haber perdido 300.000 euros en negocios especulativos.

Los austriacos intentan explicar su país con paciencia, y cualquiera tiene que estar preparado para una pregunta sobre Amstetten. El responsable de Turismo de Tirol, Josef Margreiter, dice, por ejemplo, que no ha habido menos visitantes desde que saliera este caso, algo que sí sucedió durante el escándalo Waldheim en 1986, sobre el pasado nazi del entonces presidente del país.

La Eurocopa despierta menos alegría en Suiza

Mientras los austriacos esperan con ansiedad el arranque de la Eurocopa, en la vecina Suiza, co-anfitriona del torneo,  se vive un ambiente más sosegado. Según una encuesta sobre las expectativas de la gente en ambos países respecto a la fiesta balompédica, el 20% de los suizos admitió que no les inspira ningún entusiasmo.

En Austria sólo un 7,4% cree que la celebración del torneo en su país es una mala idea, según el sondeo de ‘Blick’ y ‘Kronenzeitung’, los grandes diarios sensacionalistas alpinos. En cuanto a los visitantes, los holandeses son los mejor valorados en Suiza, mientras los austriacos prefieren a los italianos. 

El 30% de los encuestados en Austria se alegra por la llegada de turistas españoles, frente a un mero 14% en Suiza. Los rumanos son los peor vistos en ambos países.