Archivo de Público
Martes, 30 de Octubre de 2007

Imputados por no escolarizar a sus hijos

Los padres están convencidos de que son capaces de educarlos en casa sin necesidad de que asistan al colegio

Guillermo Malaina ·30/10/2007 - 19:27h

¿Que cuatro hermanos estudien en casa con sus padres sin ir al colegio es bueno, es malo o, simplemente, da igual para su desarrollo intelectual y social? Esta situación es tan poco habitual que la pregunta resultará extraña para la gran mayoría de los ciudadanos. No es el caso, sin embargo, de Ketty Sánchez y su marido, Michael Brandon. Hoy deberán comparecer ante la Fiscalía de Menores de San Sebastián como imputados por no haber escolarizado este curso a sus cuatro vástagos, de 6, 8, 10 y 12 años. "Es horroroso que te traten de criminal cuando el delito es haber tomado el papel de educador de nuestros hijos", se lamentan.

Padres convencidos

La Fiscalía, a instancias del Departamento de Educación del Gobierno vasco, les acusa de ser "responsables de un delito relacionado con el menor", en virtud de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Pese a lo grueso de la acusación, el fiscal se encontrará hoy a unos padres convencidos de que son capaces de educar a sus pequeños en casa.

Cuentan que todo comenzó hace un par de años, cuando se vieron obligados a matricular a los niños en dos colegios distintos. "Expusimos el tema a los responsables de Educación para juntarlos en un colegio, pero tras dos años seguían dando la misma respuesta: ‘No hay plazas", relata Ketty. Pero, ésta no es su única razón. Son evangelistas y se oponen a que a sus hijos les inculquen valores contrarios a sus creencias: "Si hubiera un colegio evangelista, los llevaríamos".

Su primera decisión drástica llegó en enero, cuando Ketty y Michael dejaron de llevar al colegio a Iván, de diez años, y a Raquel, de ocho. "Hasta junio, estuvimos dándoles clase en casa y la experiencia fue tan estupenda que decidimos que éste sería el sistema que usaríamos con todos".

Así que este curso Michael, de seis años, y Esther, de 12, también dejaron el colegio. Ketty y Michael son ahora sus padres y profesores. Ella es titulada de Enseñanza Media y tiene el título superior de inglés, mientras que Michael está licenciado en Biblia y Educación Cristiana y cuenta con un máster en Divinidades. Por la mañana, les dan lecciones en su academia de idiomas y por la tarde, en casa.

Dicen que han cuidado hasta el último detalle al planificar su material escolar, de acuerdo con las condiciones de un colegio californiano donde están matriculados a distancia. Todos saben castellano, inglés y euskara.

Los mayores ya estudian francés y alemán, una lengua que también aprende Raquel, de 8 años. Y, por si fuera poco, los cuatro forman una pequeña banda de música. Tocan el piano, el trombón y el violín.