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Lunes, 29 de Octubre de 2007

La bolsa alcanza un nuevo récord a la vez que el euro y el petróleo

El dinero entra con fuerza en los mercados financieros, que descuentan una bajada de tipos

PÚBLICO.ES ·29/10/2007 - 20:48h

Más rápido, más alto, más fuerte. Los mercados financieros han querido dar portazo a la crisis financiera desatada en el verano con subidas de vértigo. La bolsa española cerró ayer, por primera vez en su historia, con el Ibex por encima de los 15.700 puntos. Todos los grandes mercados europeos y las bolsas de Wall Street lograron avances y las economías emergentes se han apuntado a la fiesta con niveles récord para los índices bursátiles de China, India y Brasil.

La economía parece a salvo de una recesión. La crisis en los mercados de crédito se ha cobrado algunas víctimas, como el presidente de Merrill Lynch, pero el impacto parece controlado. "Los problemas de las hipotecas de alto riesgo no se han extendido", afirma un analista de bolsa.


Contradicción
El Ibex se ha revalorizado un 16% desde septiembre y se consolida como el segundo índice que más gana en el año en Europa sólo por detrás del Dax alemán. La veloz recuperación del Ibex tiene más mérito si se tiene en cuenta que se ha dado en un entorno de subidas del euro y del precio del petróleo. El euro batió un nuevo récord al superar los 1,44 dólares. Una divisa fuerte es una mala noticia para las empresas exportadoras y para sectores como el turismo, que ven cómo su competitividad se resiente.

Pero, por otra parte, la fortaleza del euro ha actuado como un bálsamo para aliviar el impacto de la factura energética. El petróleo, que se paga en dólares, ha escalado también hasta cotas nunca antes vistas. El barril Brent, de referencia en Europa, ha alcanzado un nuevo máximo histórico, al cerrar ayer en 90,32 dólares (aunque gracias a la debilidad del dólar su precio no supera los 60 euros). El cierre temporal de algunas plataformas petroleras en el Golfo de México ha provocado un recorte en la producción y las tensiones en Irak e Irán contribuyen al nerviosismo del mercado.

El alza del petróleo hace temer por un repunte en las presiones inflacionarias. Un combustible caro se traslada a los precios de los productos agrícolas, del trasnporte y de muchos sectores industriales.


San Bernanke
Esta semana de puente, en los mercados financieros todos los santos se llaman Bernanke. La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, que se reúne hoy, anunciará mañana qué pasará con los tipos de interés en la primera economía del mundo. Los expertos descuentan un nuevo recorte. La mayoría cree que el precio del dinero se rebajará en un cuarto de punto y algunos incluso aventuran la posibilidad de un nuevo recorte de medio punto porcentual. Pocos analistas piensan que los tipos se mantendrán sin cambios en el 4,75% y casi ninguno pronostica una subida.

Unos tipos de interés más bajos implican unas condiciones de financiación menos severas. Las compañías y los particulares tendrán más facilidades para endeudarse. En otras palabras, un nuevo recorte ayudaría a dinamizar la economía estadounidense y podría alejar definitivamente el temor a una recesión.

Los críticos afirman que bajar los tipos supone premiar a los responsables de la crisis. Los especuladores saben que papá Fed pagará el arreglo del coche aunque hayan sido conductores irresponsables. El problema es que para dar una lección a los especuladores se puede castigar a toda la economía. Y al final, en estos casos, pagan más los justos que los pecadores.