Archivo de Público
Lunes, 29 de Octubre de 2007

Una niña se salva tras ser operada

ANTONIO GONZÁLEZ ·29/10/2007 - 08:29h

Romper aguas antes de la semana 22 semana de gestación acaba generalmente en aborto. Un equipo de cirujanos de la Clínica Universitaria de Bonn (Alemania) han logrado salvar la vida de una niña, cuya madre sufrió una ruptura de la membrana que contiene el líquido amniótico, mediante una intervención única en el mundo.

Cuando, como ocurrió en el caso de la pequeña Miriam, se rompen las membranas a las 20 semanas de embarazo, las probabilidades de sobrevivir son muy escasas. El feto se enfrenta no sólo a un elevado riesgo de infección, sino también a sufrir una asfixia mortal tras el parto, porque los pulmones dejan de crecer al sufrir la presión del resto de los órganos.

Para evitar el colapso del crecimiento de los pulmones, el equipo médico, dirigido por el responsable del Centro Alemán de Cirugía Fetal, Thomas Kohl, propuso a los padres realizar una operación prenatal mediante un procedimiento experimental.

Según publica hoy la revista Fetal Diagnosis and Therapy, los cirujanos consiguieron introducir una diminuta bola de látex en la tráquea del feto. Después inflaron la bola, bloqueando el canal respiratorio e impidiendo la salida del fluido que generan de forma natural los pulmones de los fetos, de forma que la presión siguió estimulando su crecimiento y se evitó su atrofia.