Archivo de Público
Lunes, 29 de Octubre de 2007

20.000 cordones en el exilio

Bancos privados extranjeros almacenan miles de muestras españolas de sangre de cordón umbilical, por si sus dueños necesitan sus propias células madre en el futuro

ANTONIO GONZÁLEZ ·29/10/2007 - 00:00h

Cordones en un banco privado. VIDACORD

Miles de españoles han seguido en los últimos dos años el ejemplo que dieron los Príncipes de Asturias cuando enviaron la sangre del cordón umbilical de la infanta Leonor a un banco privado de EEUU. Desde ese momento, una demanda creciente ha hecho florecer en España los bancos privados de sangre de cordón umbilical, útil como fuente de células madre para tratar enfermedades de la sangre, como la leucemia y otras patologías.

De hecho, ya hay unas 19.000 unidades españolas de sangre de cordón umbilical congeladas en bancos privados de países europeos, como Alemania, Reino Unido, Bélgica, Portugal o Polonia, según los datos facilitados por las propias compañías privadas que se dedican a este negocio en España. La directora comercial de Smart Cells, Sara Vayreda, afirma: “La demanda crece de forma exponencial”.

Depositar la sangre del cordón en uno de estos bancos cuesta entre 1.500 y 2.000 euros, aunque es frecuente tener que pagar además una cuota anual por el mantenimiento de la muestra.

Todas las empresas envían las unidades de sangre a bancos privados del extranjero. La excepción es Vidacord, que mantiene un banco funcionando en Alcalá de Henares (Madrid), aunque lleva el 80% de sus muestras a otro banco de Polonia. Estas empresas sortean así las restricciones de la legislación española, que obliga a ceder las muestras a la red pública si se da el caso de que alguien las necesite.

Para el presidente de Vidacord, Ángel Álvarez, es improbable que esto ocurra y añade que, si los padres se negaran a ceder la muestra, se crearía un problema legal. El director de Crio-Cord, Guillermo Muñoz, opina en cambio que la probabilidad de que la red pública reclame una muestra de un banco privado está en torno al 5%. Crio-Cord tiene un banco autorizado en España, pero no lo utiliza, envía la sangre a un laboratorio belga, donde dice tener 6.000 muestras almacenadas.

Sólo se aprovecha el 5%
“Se puede poner un banco en España pero no puede tener ánimo de lucro y las muestras deben estar disponibles para cualquiera que las necesite en el mundo, lo que es una barbaridad cuando el 95% de los cordones se van a la basura en la sanidad pública”, explica Muñoz.

El director de Bebé Vida, Ángel Peña, considera que es muy difícil abrir un banco en España. “No se puede garantizar a la gente que el día de mañana va a tener la sangre del cordón a su disposición”, justifica.

Resultados poco alentadores
En este sentido, fuentes de la Organización Nacional de Trasplantes del Ministerio de Sanidad explican que con las 240.000 muestras de cordón almacenadas en bancos públicos en todo el mundo se han realizado ya 7.000 trasplantes de células madre; 430 de ellos con muestras españolas. Pese a que existen 600.000 muestras en bancos privados en el mundo, sólo se han hecho trasplantes en cuatro ocasiones y con resultados discutibles.

En lo que se refiere a la red pública, en España hay seis bancos con más de 25.000 muestras, lo que convierte al país en el segundo del mundo en número de unidades de sangre de cordón, tras EEUU. D

El viaje del cordón: del parto al banco en unas 30 horas

Para las empresas españolas que envían los cordones a bancos privados extranjeros con el fin de sortear las restricciones legales, el tiempo es “el eslabón crítico de la cadena”, explica el director del laboratorio alemán Vita 34, Eberhard Lampeter.

El proceso empieza un mes antes del parto, cuando los padres reciben un kit para recolectar la sangre y realizar los análisis preliminares, por el que pagan entre 150 y 350 euros (muchas veces están incluidos en el precio total). El cordón debe recogerse lo antes posible, en los primeros minutos tras el parto. Después, una empresa de transporte que mantiene un acuerdo con la empresa lleva la muestra desde el hospital hasta el banco en el país de destino. Una vez allí, se prepara y se congela la muestra. El proceso suele durar unas 30 horas, dependiendo del destino, casi siempre dentro de la UE.