• Un shooter según Cruz Roja: "evitar la glorificación de la guerra"

    06/08/2018 18:32 // Sergio Figueroa Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    Hablamos con Christian Rouffaer, responsable de la unidad del Comité Internacional de la Cruz Roja, sobre sus juegos y programas VR.

    Autor: Sergio Figueroa - Gamereactor.es

    El sector del videojuego español no es capaz de producir grandes blockbusters con alguna pequeña excepción como MercurySteam, pero sigue creciendo sin hacer demasiado ruido, como pudimos comprobar en el avance del Libro Blanco del Desarrolo 2017 presentado por DEV. Una de las razones está en la proliferación de los serious games, un tipo de software que tiene un trasfondo más allá del entretenimiento. Fue uno de los temas de debate de Gamelab 2018 y allí pudimos conocer un trabajo distinto, el que la unidad de Realidad Virtual del Comité Internacional de la Cruz Roja.

    Esta organización, que no es exactamente lo mismo que la Cruz Roja a nivel nacional y cuya misión consiste en asistir a personas en zonas de conflicto o a víctimas de la violencia institucional, lleva más de cinco años apoyándose en elementos interactivos para realizar sus acciones. También en videojuegos de guerra, porque como nos dijo Christian Rouffaer, responsable de esta unidad "no nos importa la violencia en los videojuegos, ni siquiera la tortura en los videojuegos, si se presenta en cierto modo, lo es que distinto a otras organizaciones que consideran que la violencia en los videojuegos es el problema. Nosotros no".

    De hecho, en nombre de su primer socio en el terreno se han matado decenas de millones de veces. En el campo digital. En 2012 comenzaron una alianza con el estudio checo Bohemia Interactive y obtuvieron la licencia de Arma 3 "para crear videoclips que después usaríamos en terreno con distintos interlocutores para presentar algunos casos de estudio, para enseñar sobre los conflictos de una forma más neutral que usando vídeos reales de gente real". El programa tuvo mucho éxito y acabó sirviendo para crear unas 140 producciones que se han estado utilizando para educar sobre legislación en todo el mundo.

    Sin embargo, Cruz Roja Internacional encontró una forma distinta de influenciar a la sociedad, que fue seguir el camino contrario. Prestó sus conocimientos y sus datos a Bohemia para la creación de un DLC, llamado Laws of War, en el que se aprecia cómo una ONG ficticia educa a un cuerpo militar de fuerzas internacionales. Esa es, según Rouffaer, una de sus tareas reales y ahora miles de personas saben a qué se dedican. También propusieron debatir sobre varias situaciones y "presentar algunos de los dilemas a los que se enfrentan los militares en zona de guerra y la forma en cómo afectan a la diversión y a los jugadores de los jugadores".

    Un caso concreto es de la introducción de las bombas de racimo, algo que sería muy eficaz para un jugador pero que provoca auténticos destrozos en las zonas de guerra por su impacto instantáneo y por los efectos futuros. Por eso, plantearon crear una historia alrededor de un tema así y al final fue un éxito tanto por la repercusión en la prensa como por la de los propios jugadores en foros, redes sociales o comentarios en Steam.

    Los recursos de esta organización internacional y con mucho apoyo tanto público como privado son grandes y eso les ha permitido comenzar a utilizar Unreal Engine 4 en otro tipo de proyectos. En mente tenían avanzar desde aquellos vídeos informativos a algo más interactivo, como simulaciones a tiempo real y la Realidad Virtual.

    Han creado "una presión virtual, porque es parte del trabajo de ICRC, yo mismo he visitado muchos lugares de detención en mi carrera, así que hemos creado prisiones enteras, incluso los personajes y los diálogos que pueden suceder a tiempo real" que por ejemplo están usando para que preparar a quienes llegan nuevos y pueden tener dudas y preguntas. "Pero también tenemos eso en VR, así que puedes ponerte el HTC Vive y dar una vuelva porque cuando creamos algo con UE4 tratamos de optimizarlo para que pueda pasar de simulación a vídeo básico, pero también a VR. Y también tenemos una apliación para móvil, para Samsung Gear VR". En esta app, el usuario se ve en una celda común aprendiendo junto a Cruz Roja las condiciones dictadas por el Derecho Internacional, pero después empieza a llenarse de gente, y de ruido, hasta que al final del vídeo hay más de 1.000 personas ahí.

    El futuro de los serious games pasa en muchas ocasiones por la Realidad Aumenta y esta organización también ha comenzado a trabajar en este campo. Rouffaer nos habló sobre una aplicación en la que se el origen de un conflicto desde la habitación del niño (Into the room) para que se pueda conocer su punto de vista de estas situaciones. También sobre un programa en Reino Unido que lleva situaciones diferentes a las aulas. "No se trata de enseñar cómo poner un vendaje o cómo hacer un RCP, es más algo que no puedes recrear en una clase, como un accidente de coche con heridos, con niños llorando en el coche... Es más bien de que estás en lío, tienes que reaccionar, tienes que tomar decisiones". Considera que, para todo esto, la VR es la mejor tecnología disponible.

    Al final, lo que este estudio hace diferente del resto es poner el foco en todo lo que no es la propia diversión de la violencia. El de Cruz Roja reconocía que los shooters de ahora se centran mucho en las armas, el equipo y la personalización y todo tiene pinta fantástica, pero prácticamente no se tienen en cuenta los civiles que pudieran estar en ese entorno. Por eso, si ellos hicieran un juego "algo que tendríamos que evitar es la glorificación de la guerra", pero sin renunciar a la diversión. Es el tipo de dilema a los que se enfrentan en estos momentos y no es fácil encontrar el tono. Pero el resultado haría que fuera "muy distinto a cualquier otro juego".

    El software no deja de ser una herramienta con la que trabajar y la diversión es solo un concepto subjetivo que, en mucha ocasiones, está asociado a las modas. Ahora lo que toca es matar mucho, rápido y en equipo. ¿Veremos un futuro en el que los shooters busquen realmente la paz?

    Fuente original: Gamereactor.es

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