Miércoles, 7 de Mayo de 2008

Un juez califica de inadecuada la sala de inadmitidos de Barajas

Santiago Torres dictó la libertad de una brasileña retenida a pesar de tener los papeles en regla

MARTA HUALDE ·07/05/2008 - 22:02h

El titular del Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid, Santiago Torres, decidió ayer poner inmediatamente en libertad a una brasileña retenida en el aeropuerto desde el pasado 3 de mayo por creer "no proporcionada ni justificada" su privación de libertad. Marta Silvana D.S.R. había acreditado, entre otros, que está terminando su doctorado en España.

El juez también argumenta que la sala de inadmitidos del aeropuerto es inadecuada para su permanencia. A su juicio, no hay "la más mínima constancia" de que reúna los requisitos necesarios de servicios sociales, jurídicos, culturales y sanitarios.

"Es claro que no concurren los datos que permitan acceder a la petición excepcional de limitar su libertad deambulatoria", sentencia Torres. El juez sustenta su decisión en que la brasileña acreditó tener una hija de 25 años en España, una estancia prolongada previa aquí, poseer una vivienda en Alcalá de Henares (Madrid) y terminar sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid.

Sin derecho ambulatorio

En el auto, con fecha del 6 de mayo, el juez señala que los lugares de internamiento para extranjeros no tienen carácter penitenciario. Por ello, estima que deben tener una serie de servicios de los que cree que adolece la sala de Barajas.

Tras reconocer que sólo es posible privar a los extranjeros del derecho ambulatorio -a circular libremente-, el juez recalca que los internados estarán "en todo momento" a disposición de la autoridad judicial que autorizó su retención. En alusión a la doctrina constitucional, Santiago Torres agrega en su escrito que el internamiento de los extranjeros debe regirse por el principio de excepcionalidad.

Marta Silvana, que tiene un visado de turista, viajó a Brasil el pasado 22 de abril para obtener uno de estudiante y regresar para convalidar su titulación. Pero se le denegó la entrada el pasado sábado y quedó retenida en Barajas. Por ello, se acogió a la figura judicial del ‘habeas corpus', el derecho a pedir ser puesto de inmediato a disposición judicial al estimar una privación de libertad excesiva, desproporcionada o sin apoyo legal.

El juez aceptó su petición y le concedió la libertad a los tres días de su inadmisión. Se cumplían entonces las 72 horas legales que una persona puede estar retenida por habérsele denegado su entrada a España.

Rigidez en la frontera

Así, esta brasileña no ha pasado más del tiempo establecido por ley en las dependencias del aeropuerto. No tuvieron la misma suerte los centenares de sus compatriotas que en marzo fueron inadmitidos durante la crisis entre España y Brasil por la rigidez de los controles fronterizos.

Entre los más sonados, está el caso de Janaina Agostinho, una brasileña de 27 años que permaneció una semana en las dependencias del aeropuerto por la escasa periodicidad de vuelos de la compañía con la que llegó y que debía regresarla a Brasil.

La figura del ‘habeas corpus', que podría acelerar la puesta en libertad de los inmigrantes, fue un recurso socorrido con los rechazos en fronteras en 2000 y 2001, pero cayó en desuso por tener poco resultado. Actualmente sólo un "escaso" porcentaje de extranjeros se acoge a este derecho, explica el presidente de la Subcomisión de Extranjería del Consejo General de la Abogacía, Pascual Aguelo. "Cuando se plantea es porque hay un fondo y posibilidad de prosperar", dice.

A su juicio, no tiene mucho sentido generalizar su uso, pero cree que en casos de "masificación" o problemas de dignidad humana", como sucede en Barajas, sí puede salir adelante.