Martes, 6 de Mayo de 2008

La presidenta de Irlanda acepta la dimisión de Ahern como primer ministro

EFE ·06/05/2008 - 13:45h

EFE - El primer ministro irlandés, Bertie Ahern (dcha.), durante una visita al campo de batalla del río Boyne, en el condado irlandés de Louth.

Con una ceremonia de apenas dos minutos, la presidenta de Irlanda, Mary McAleese, firmó hoy la carta de dimisión del primer ministro, Bertie Ahern, y puso así fin a una era política marcada por el progreso económico y el fin del conflicto en Irlanda del Norte.

Sólo habían pasado diez meses desde la última visita de Ahern a "Áras an Uachtaráin", el palacio presidencial. En aquella ocasión, el dirigente republicano renovaba su cargo de "Taoiseach" (primer ministro) tras obtener en las urnas un tercer mandato consecutivo.

Pero acosado desde entonces por irregularidades en sus finanzas personales, el ya histórico mandatario volvía hoy a ese mismo lugar para entregar ahora un poder que ha ostentado durante diez años, diez meses y diez días.

Ahern ha negado que recibiera pagos ilegales de constructores irlandeses en los años noventa y ha explicado que su dimisión es "una decisión personal" tomada "sólo en interés del pueblo" con el objetivo de "enderezar la dinámica de la política nacional", dominada durante los últimos meses por esta situación.

A pesar de que nadie puede prever aún el resultado de las investigaciones del citado tribunal anticorrupción y el daño que podría sufrir su reputación, Ahern ha disfrutado durante el último mes de los halagos de la comunidad internacional y de los principales partidos irlandeses.

La pasada semana, el ex primer ministro se dirigió a una sesión conjunta del Congreso y el Senado de EEUU, lo que le convierte en el cuarto jefe de Gobierno de todo el mundo que pronuncia un discurso ante ese foro y ante el Parlamento británico de Westminster.

La Administración estadounidense quería reconocerle su papel en el proceso de paz de Irlanda del Norte y su contribución para modernizar Irlanda, uno de los países más prósperos de Occidente desde que accediera al poder en 1997.

Significativamente, su penúltimo acto como "Taoiseach" le llevó hoy a reunirse con su colega norirlandés, el reverendo Ian Paisley, en el campo de batalla del río Boyne, en el condado irlandés de Louth, el escenario de las luchas entre católicos y protestantes desde el siglo XVII y símbolo ahora del nuevo clima de entendimiento entre el norte y el sur de la isla.

No obstante, el último evento oficial de Ahern, atento al más mínimo detalle hasta el final, servirá para reafirmar sus credenciales republicanas, nacionalistas y católicas.

El mandatario asistirá mañana, miércoles, ya como "Taoiseach en funciones", a una ceremonia conmemorativa del Alzamiento de Pascua de 1916 en Dublín, la sangrienta revuelta contra el Reino Unido y fecha clave en la guerra de independencia irlandesa.

Preguntado hoy sobre su estado de ánimo por abandonar el poder, Ahern confesó que le hubiese gustado "estar un año más" al frente del Ejecutivo de Dublín.

"Pero bueno, al fin y al cabo hay que valorar todas las cosas y sentía que éste era el momento de irse", dijo Ahern, quien, según él, tenía previsto en principio abandonar el poder después de las elecciones locales de 2009.

El ex primer ministro dijo sentirse "apenado" por la manera en que deja el poder, pero reconoció que, "tras 31 años como diputado, 21 en el Gobierno y once como 'Taoiseach'", ha tenido una buena carrera política.

Con todos sus defectos y virtudes, el "Taoiseach de teflón", apelativo con el que se le conoce por su habilidad para repeler temporales, es todavía uno de los políticos más valorados nacional e internacionalmente y, de hecho, no son pocos los que le ven como un futuro presidente de la Unión Europea (UE).

En este sentido, Ian Paisley, quien también abandonará el poder a finales de este mes, sugirió hoy que Ahern se merece acceder algún día a la presidencia de Irlanda, puesto que Mary McAlesee dejará vacante dentro de dos años.

"O puede que vaya a Europa (a la Unión Europea) -añadió el reverendo-, ya que estoy seguro de que no va a estar quieto durante los próximos dos años".