Martes, 6 de Mayo de 2008

Hillary y Obama se enfrentan en las primarias de Carolina del Norte e Indiana

EFE ·06/05/2008 - 13:17h

EFE - Los votantes de Carolina del Norte e Indiana acuden hoy en masa a las urnas en las dos últimas grandes primarias demócratas, con 187 delegados en juego.

Hillary Clinton y Barack Obama buscan hoy asegurarse la victoria en Indiana y Carolina del Norte, donde necesitan dar un golpe de efecto que se traduzca no sólo en un triunfo sino, más bien, en "superdelegados".

Los votantes de Carolina del Norte e Indiana acuden hoy en masa a las urnas en las dos últimas grandes primarias demócratas, con 187 delegados en juego y más tensión que nunca.

Las seis elecciones restantes a partir de hoy enviarán sólo 217 delegados a la convención del partido en agosto y en la mayoría, con la excepción de Oregón, hay ya un claro favorito.

De ahí que tanto Obama como Clinton hayan perseguido durante las últimas semanas asegurarse el triunfo en estas primarias que, una vez más, son "cruciales".

Hay consenso en que la victoria de Clinton en los dos estados, improbable a juzgar por las últimas encuestas, plantearía serias dudas sobre la viabilidad presidencial de Obama, dañado por las polémicas declaraciones de su ex reverendo y su incapacidad para atraer a cierto grupo de votantes como la clase trabajadora.

Por el contrario, la doble derrota de la senadora por Nueva York obligaría casi con toda seguridad a plegar velas a la potente maquinaria política de Clinton.

Pero para desesperación de los que ansían ver el rótulo de "fin" en esta inacabable pelea, puede que cada uno de los dos rivales se lleve esta noche un trofeo a casa, lo que prolongaría la batalla hasta, por lo menos, el término de las primarias en junio.

A falta de sorpresas de último minuto, los sondeos adelantan que Obama parte como claro favorito en Carolina del Norte.

RealClearPolitics, un sitio web que realiza una media de diferentes encuestas, muestra que el senador por Illinois tiene una ventaja de ocho puntos porcentuales.

Las características demográficas del estado, que tiene un gran porcentaje de población negra y una cifra considerable de blancos acomodados que trabajan en el sector de alta tecnología en el triángulo de Raleigh-Durham-Chapel Hill, juegan a favor de Obama.

Indiana, sin embargo, es harina de otro costal.

El estado, en pleno corazón de EE.UU., es más blanco, menos educado y más pobre que la media del país, características que han beneficiado a Clinton en otros estados como Ohio y Pensilvania.

RealClearPolitics indica que la ex primera dama estadounidense tiene una ventaja de cinco puntos en el estado, según un promedio de diferentes sondeos, aunque distintos expertos señalan que el porcentaje de indecisos era alto en los últimos días.

Con esos datos sobre la mesa, está claro que tanto Obama como Clinton afrontan riesgos esta noche.

El senador, que ha perdido parte de su aura de "presidenciable", necesita demostrar que su relación de 20 años con el reverendo Jeremiah Wright no es un golpe mortal para su carrera política.

Wright sostiene que EE.UU. fue en parte culpable de los atentados de septiembre de 2001 contra Washington y Nueva York por su imperialismo, que los negros deberían de entonar "Dios maldiga América" por el racismo en el país, y que el Gobierno de EE.UU. pudo haber creado el virus del sida para acabar con ciertas minorías.

Obama ha insistido en que no comparte esa visión y su trayectoria lo demuestra, pero no está claro si la controversia ha alejado a muchos votantes blancos, que se cuestionan el por qué de la larga amistad entre Obama y su ex pastor.

Clinton necesita una victoria sólida para hacer valer su argumento ante la elite del partido de que tiene más probabilidades de ser elegida que Obama en un cara a cara con el candidato republicano John McCain en las elecciones del 4 de noviembre.

A estas alturas parece ya claro que ninguno de los dos contrincantes demócratas conseguirá los 2.025 delegados necesarios para lograr la candidatura del partido.

Eso deja la pelota en el tejado de los alrededor de 800 "superdelegados", líderes del partido y funcionarios electos.

Unos 300 miembros de ese selecto club todavía no se han decidido, a la espera de que se aclare algo más el panorama. Por eso, si alguno de los dos consiguiera una victoria contundente hoy, habría varios, incluso muchos, "superdelegados" que podrían empezar a aclarar sus posiciones.

Obama sigue en cabeza con 1.493 delegados, frente a los 1.336 de Clinton, según el último recuento de la cadena de noticias CNN.

Para llevarse el gato al agua la senadora necesitaría grandes victorias hoy y en las primarias restantes, lo que resulta improbable y dificulta su búsqueda de una vía hacia la victoria.