Martes, 6 de Mayo de 2008

El CSN ha analizado ya 1.625 personas y no ha encontrado restos de contaminación

EFE ·06/05/2008 - 17:44h

EFE - El responsable de energía nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo (i), y el investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas del CSIC en Barcelona, Eduard Rodríguez Ferrer, durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy en Barcelona en la que ha puesto en duda el análisis que el Consejo de Seguridad Nuclear hizo sobre el impacto radiológico del escape que se produjo en la central nuclear de Ascó el pasado 29 de noviembre.

Un total de 1.625 personas han sido ya analizadas para controlar la posible presencia de contaminación radiactiva como consecuencia del suceso ocurrido en la central nuclear de Ascó (Tarragona) y el resultado ha sido en todos los casos negativo, ha informado hoy el Consejo de Seguridad Nuclear.

En total, según los datos facilitados por este organismo, se van a someter a esos estudios un total de 2.544 personas, de las cuales 447 son trabajadores de la central; 1.074 son empleados de contratas externas; y 993 personas que han accedido al emplazamiento durante los últimos meses.

Hasta hoy, se ha revisado a la totalidad de los trabajadores de la plantilla, el 85 por ciento del personal de contratas y el 23,6 por ciento de las personas que han accedido a la central.

La presidenta del CSN, Carmen Martínez Ten, se reunirá este jueves con representantes del Gobierno de la Generalitat para informarles de las actuaciones que se están llevando a cabo.

Martínez Ten se reunirá también, el próximo día 14, con la delegada del Gobierno en Extremadura, Carmen Pereira, y con los alcaldes del entorno de la central nuclear de Almaraz para explicarles el suceso ocurrido en esa instalación el pasado día 2.

La máxima responsable del organismo que vela por la seguridad nuclear incluirá en esa ronda de contactos a la organización ecologista Adenex.

En una nota que ha hecho hoy pública, el CSN recuerda que el pasado día 2, durante la preparación de la carga de combustible en el central nuclear de Almaraz I (Cáceres) y mientras que se estaba efectuando el llenado de la cavidad de recarga, se produjo "por fallo humano", un rebose de agua.

La central se encontraba, y todavía continúa, en parada por recarga de combustible, por lo que no había combustible en la vasija del reactor, ha asegurado el Consejo, y ha corroborado que ningún trabajador resultó contaminado ni se produjo "ningún tipo de impacto" radiológico en el exterior.

Respecto al suceso de Ascó, el CSN ha recordado que una misión de expertos de la Comisión Europea visitó el 29 de abril la central y tras efectuar varias verificaciones respaldaron las actuaciones que el organismo regulador había puesto en marcha.

El equipo comunitario, mantiene el Consejo, comprobó y avaló la eficacia de los controles dosimétricos personales, así como el enfoque que el CSN ha dado a la gestión de este incidente.

La organización ecologista Greenpeace ha cuestionado hoy la fiabilidad de las revisiones realizadas a las personas potencialmente afectadas por el escape de la central de Ascó (Tarragona), que evidencian, a su juicio, la voluntad del CSN de "dar carpetazo" al accidente sin investigar en profundidad.

El CSN ha recordado hoy que además de realizar la supervisión directa de los controles personales realizados por el titular de la central, efectuó un control independiente sobre una muestra del colectivo de personal con mayor probabilidad de haber resultado afectado.

Para ello se realizaron 40 controles en el Servicio de Dosimetría Personal Interna del Centro e Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), sin que en ninguno de ellos se detectara tampoco presencia de contaminación.

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