Martes, 6 de Mayo de 2008

El BAsD culmina la asamblea concretando su ayuda para paliar la crisis alimentaria

EFE ·06/05/2008 - 19:41h

EFE - El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (d), y el del Banco Asiático de Desarrollo (BAsD), Haruhito Kuroda, momentos antes del almuerzo organizado con motivo de la última jornada de la 41 Asamblea del Banco Asiático de Desarrollo, que se celebra en Madrid desde el pasado sábado.

El Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) culminó hoy en Madrid su asamblea anual con el compromiso de ayudar a los países de Asia-Pacífico más afectados por la crisis alimentaria, que ha cifrado en una ayuda extraordinaria de 500 millones de dólares.

Se trata de una ayuda urgente con un objetivo inmediato: poner "comida en la mesa" de las poblaciones más pobres y vulnerables de esa región ante el encarecimiento de los alimentos básicos, especialmente arroz, explicó el presidente del BAsD, Haruhiko Kuroda.

Kuroda se mostró en cualquier caso convencido de que el mercado del arroz "se enfriará" en los próximos meses, una vez que comiencen a venderse las nuevas cosechas.

El Banco Asiático de Desarrollo aún no ha decidido cómo repartirá esta ayuda urgente, aunque Kuroda reconoció que ya hay negociaciones con diversos países de la región que han reclamado el apoyo económico de este organismo.

Esta ayuda, junto con los préstamos agrícolas -que se doblarán hasta los dos millones de dólares-, consiste en actuaciones de carácter inmediato que pretenden aliviar el problema a corto plazo.

Sin embargo, Kuroda recordó que la estrategia del BAsD es mejorar la producción con medidas a medio y largo plazo, como las de mejora de la productividad agrícola e inversiones tecnológicas y en infraestructuras.

Pese a mostrar sus condolencias con las víctimas del ciclón que ha arrasado Myanmar, Kuroda reconoció que el Banco no ha decidido aún ninguna ayuda extraordinaria para ese país, ya que tiene que definir su "estrategia" al respecto.

La Asamblea del BAsD concluyó hoy con la celebración del Día de España, en la que participó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

En un almuerzo con los participantes en la Asamblea, Zapatero situó a Asia como "una opción preferente" en el proceso de internacionalización de la economía española y animó al sector privado a colaborar con las empresas y los países de la región para fomentar su desarrollo.

El jefe del Ejecutivo, que comenzó su discurso mostrando su pesar por la catástrofe natural que ha arrasado Myanmar, destacó tres factores en las relaciones entre España y Asia: la cooperación al desarrollo, prioridad de su Gobierno; la participación del sector privado y la apuesta "estratégica" por la región.

Recordó que uno de los objetivos de su Gobierno es la lucha contra la pobreza y reiteró el compromiso de llegar a destinar en 2012 el 0,7 por ciento del PIB a la ayuda oficial al desarrollo.

Zapatero también subrayó el "excelente instrumento" que suponen los bancos multilaterales para coordinar esfuerzos en este campo.

El presidente del Gobierno expresó su deseo de que España esté cada día más presente en Asia, dado el papel cada vez más relevante en la escena internacional de este continente, que en los últimos cinco años ha aportado cerca del 35 por ciento del crecimiento mundial y su peso en el comercio internacional alcanza casi el 30 por ciento del total.

Por su parte, el vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, consideró que la celebración en Madrid de la Asamblea ha servido para "reforzar" la posición de España en este organismo.

Solbes confió en que la organización de este encuentro tenga como consecuencia un mayor conocimiento de España por parte de los países de Asia-Pacífico, así como una mejora en las relaciones con las distintas economías de esa región.

El ministro reconoció que Asia no ha sido una prioridad para el sector exterior español hasta los últimos años, dado que las empresas han dirigido más sus exportaciones e inversiones a Europa y América Latina.

Ahora, recordó, países como China e India son una "absoluta prioridad" para el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), y numerosas empresas tienen ya inversiones y negocios con esta región que juega ya un papel fundamental en la economía mundial.