Martes, 6 de Mayo de 2008

Una ministra del Gobierno tibetano en el exilio dice que no hay negociación con China

EFE ·06/05/2008 - 13:50h

EFE - El Dalai Lama, líder religioso y espiritual tibetano, pronuncia una conferencia como parte de las actividades del Día de La Tierra 2008 realizadas en la Universidad de Michigan, Ann Arbor, EEUU, el pasado 20 de abril.

La ministra de Información y Relaciones Internacionales del Gobierno tibetano en el exilio, Kesang Yangkyi Takla, afirmó hoy en Bruselas que, pese a recibir a enviados del Dalai Lama, las autoridades chinas no se han mostrado aún dispuestas a entablar una "negociación real" con las tibetanas.

Según la ministra, en el encuentro entre los emisarios del líder tibetano y representantes del Gobierno chino el pasado domingo sólo se habló de la situación en las provincias tibetanas tras la revuelta de los seguidores del Dalai Lama y su posterior represión.

"La negociación real no ha empezado aún", dijo Kesang, que pidió a la Unión Europea y al resto de la comunidad internacional que mantenga la presión sobre China hasta que se avenga a negociar sobre la concesión de una "autonomía genuina" para el Tíbet.

Pekín, subrayó la ministra, se han negado a tratar esta cuestión en las seis rondas de negociación mantenidas con los representantes del Dalai Lama desde 2002.

Este último encuentro, celebrado en medio de una gran controversia internacional y a pocos meses de los Juegos Olímpicos de Pekín, no ha cambiado las cosas, añadió.

Representantes del Gobierno chino recibieron el pasado domingo a dos enviados del Dalai Lama, en el primer encuentro entre ambos bandos desde la crisis desatada en el Tíbet el pasado marzo, que ha llevado a líderes internacionales a plantearse un boicot a la ceremonia de apertura de los Juegos de Pekín.

La representante tibetana, que hizo estas declaraciones ante la subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, pidió a la Unión Europea que envíe misiones al Tíbet para constatar la situación de persecución que sufre su comunidad y que designe a un representante para seguir e impulsar las negociaciones.

Subrayó que su comunidad no reclama la independencia de China, sino sólo la capacidad de gestionar "asuntos internos, como la cultura, la religión, la salud, la educación y el medio ambiente".