Martes, 6 de Mayo de 2008

Schiffrin critica el afán de lucro de los grandes grupos que lleva al "desastre" a muchos libros

EFE ·06/05/2008 - 17:01h

EFE - El editor francés André Schiffrin, uno de los editores independientes más importantes de la actualidad, visitó España para presentar su nuevo libro, "Una educación política. Entre París y Nueva York".

El editor y pensador francés André Schiffrin, de visita en España para presentar su último libro "Una educación política. Entre París y Nueva York", ha criticado el afán de lucro de los grandes grupos editoriales que, a su juicio, condena "al desastre" a muchos libros de calidad.

El libro, publicado por Península, representan las memorias literarias, políticas y emocionales de uno de los editores independientes más prestigiosos del momento, y describe la historia de su familia, su tiempo y su propia vida.

André Schriffrin, quien durante treinta años estuvo al frente de la editorial norteamericana "Pantheon Books" y actualmente dirige "The New Press", ha denunciado la "falta de progreso" del mundo actual, "al controlar cada vez más" los grandes grupos editoriales a los propios editores y a los medios de comunicación.

Puso como ejemplo el hecho de que desde los inicios de la guerra de Irak, muy pocos medios de comunicación o editoriales han publicado nada contra la política del presidente de EEUU, George Bush, y aseguró que sólo las editoriales independientes han publicado libros con gran salida "porque la mayor parte de los americanos había votado contra la política de Bush".

Consideró que incluso Harry Truman, 33 presidente de EEUU entre 1945 y 1953, "que era un conservador dentro de los demócratas, estaba mucho más a la izquierda que Hillary y Obama actualmente", y recordó que entre 1945 y 1958 un tercio de los norteamericanos pensaba que el siguiente gobierno sería socialista, "algo impensable ahora".

Schriffin denunció que esa tendencia de los medios de comunicación se ha extendido a otros países, entre ellos España, y citó la editorial Planeta, la participación de El País con el diario Le Monde o la cada vez mayor importancia de las editoriales españolas en Hispanoamérica.

El prestigioso editor criticó el hecho de que en nuestra sociedad sea un mito pensar "que capitalismo equivale a libertad", denunció la tendencia de los grandes grupos a "agradar" al gobierno de turno, y señaló que, más bien, a menudo el actual sistema "reduce la libertad por la autocensura de esos grupos editoriales sobre los medios de comunicación".

En su opinión, la solución estaría en tener editoriales, intelectuales o medios de comunicación independientes, algo que -dijo- "cada vez es más difícil".

Por este motivo, destacó la necesidad de encontrar otras salidas y de crear otras estructuras en el mundo editorial, como por ejemplo fundaciones, que permiten -dijo- políticas "más abiertas, más antigobierno".

En su libro, André Schiffrin denuncia las estructuras capitalistas "que siempre quieren tener más ingresos; son las que ganan más y las que deciden lo que deben ganar los demás", aseguró que antes "se buscaba más un intercambio de ideología", y propuso que, una vez al año, la prensa recoja en una lista los libros no leídos o no mencionados.

Según el editor francés, los jóvenes actualmente leen igual que se leía antes "pero de otra manera", como por ejemplo en Internet, y aseguró que entiende el éxito de los diarios gratuitos aparecidos en los últimos años, ya que -dijo- para un joven gastarse a diario 1,30 euros en un periódico "es mucho".

Respecto a la posibilidad de que la recesión económica afecte negativamente al sector, Schiffrin consideró que "todo depende del sistema social del país", y recordó que cuando visitó hace años Finlandia en un momento de crisis le dijeron que no había tenido impacto en el mundo editorial y que incluso se leía más "porque la gente tenía más tiempo para hacerlo" al haber menos trabajo.

Consideró "una suerte" el hecho de que en España haya editoriales como Anagrama o Tusquets, aunque lamentó que muchas editoriales estén sustentadas en una sola persona y se preguntó "qué pasará cuando esas personas desaparezcan".