Martes, 6 de Mayo de 2008

Dos funcionarias de Urbanismo de Andratx se nombraron a sí mismas instructoras

EFE ·06/05/2008 - 13:01h

EFE - En la imagen, el ex alcalde de Andratx Eugenio Hidalgo, a su llegada a la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca, donde ayer comenzó el juicio por el 'Caso Andratx', la primera gran causa de corrupción urbanística en Mallorca.

La arquitecto técnico del Ayuntamiento de Andratx Cinta Moya ha reconocido hoy, en su declaración ante la Audiencia Provincial de Palma en la segunda jornada del caso Andratx, que ella y la secretaria Ana María Abarca se nombraron a sí mismas instructoras de los expedientes de Urbanismo.

Moya ha explicado que hizo en 2005 la valoración del expediente de infracción urbanística por la construcción de una vivienda unifamiliar en una caseta de aperos ubicada en una propiedad del ex alcalde Eugenio Hidalgo, principal acusado en esta causa.

La funcionaria ha reconocido que "es posible" que la existencia de irregularidades en la tramitación del expediente se deba a la voluntad de dar un trato de favor al ex alcalde.

La arquitecta técnica del consistorio ha dicho, en una declaración que se ha prolongado hora y media, que no recuerda haber sido informada de que era la instructora de los expedientes de infracción urbanística de Andratx, a partir de un decreto del teniente de alcalde del municipio, con fecha 21 de octubre de 2005.

Dicho decreto, además de designarla, dictaba la orden de suspensión inmediata de las obras en la propiedad del ex alcalde Eugenio Hidalgo, un documento que el Juzgado de Instrucción no recibió, según ha explicado el fiscal Anticorrupción, Juan Carrau.

La funcionaria sí que ha reconocido haber firmado un decreto el 1 de diciembre en el que era nombrada instructora, que según ha dicho fue redactado por la secretaria de Urbanismo Ángela Hernández, en la misma fecha en la que realizó una valoración del expediente de infracción, circunstancia que ha calificado de "un error".

La testigo también ha alegado desconocimiento ante la pregunta del fiscal Anticorrupción, Juan Carrau, de si el segundo decreto de su nombramiento había sido redactado para sustituir el anterior porque dicho documento había desaparecido del expediente.

Moya ha dicho que no le pareció importante decirle al juez de instrucción que faltaban documentos en el expediente, porque no le constaba que así fuera, y ha añadido que la única irregularidad que detectó en el expediente era la duplicidad en la instrucción.

La funcionaria ha reconocido que en una conversación con la secretaria de Urbanismo, Ana Abarca, comentaron "que faltaban cosas". "Ana siempre decía que faltaban cosas", ha apostillado.

La testigo ha explicado que en el departamento de Urbanismo "no se tenía el hábito" de paginar ni de grapar los expedientes.

Moya ha reconocido además que "se le pedía asesoramiento muchas veces" a Jaume Massot, entonces director general de Ordenación del Territorio y ex jefe del área de Urbanismo del Ayuntamiento de Andratx.

Ha explicado que la secretaria de Urbanismo, Ana María Abarca, también se nombró a sí misma instructora de los expedientes de infracción urbanística al redactar el decreto que la nombraba.

La funcionaria ha reconocido que ella y Ana María Abarca habían acordado, en una reunión en el despacho del abogado de Hidalgo, Rafael Perera, la declaración que iban a prestar ante el Juzgado de Instrucción, en relación a que "había una duplicidad de instructores" para los expedientes de infracción de Urbanismo, ya que ambas habían sido designadas por decreto para desempeñar esta labor.