Martes, 6 de Mayo de 2008

UBS confirma nuevas pérdidas colosales y prevé que las dificultades persistirán en 2008

EFE ·06/05/2008 - 10:10h

EFE - Un par de personas acceden a la sede del banco suizo UBS en Zurich (Suiza).

UBS, el primer banco de Suiza, volvió hoy a dar malas noticias a los inversores al confirmar que tuvo pérdidas por 11.535 millones de francos (unos 7.070 millones de euros) en el primer trimestre del año y pronosticar que "las condiciones del mercado financiero se mantendrán difíciles" a lo largo del año.

El primer banco Suizo ha resultado el más afectado a escala mundial por la crisis de los créditos de alto riesgo en Estados Unidos, que le ha llevado a acumular pérdidas que ya superan los 10.000 millones de euros y a hacer depreciaciones por 23.000 millones.

Aunque la noticia de las pérdidas registradas entre enero y marzo pasado había sido adelantada el pasado 1 de abril -cuando el banco calculó que serían del orden de 12.000 millones de francos-, el resultado anunciado supone de todos modos una píldora difícil de tragar para los inversores, que castigaron la cotización de sus acciones del banco.

Más aún cuando el director de UBS, Marcel Rohner, eludió dar una respuesta concreta a la pregunta de para cuando se espera que el banco retorne a la vía de la rentabilidad, formulada durante una conferencia de prensa telefónica ofrecida luego de la publicación de los resultados.

A las 12.25 hora local (10.25 GMT), los títulos de UBS caían el 3,63 por ciento en la Bolsa de Valores de Zúrich.

Aunque la mayoría de analistas coinciden en que lo peor ha pasado para el banco suizo -que en tan sólo diez años de existencia se convirtió en el primer gestor de fortunas del mundo-, sus portavoces han advertido de que 2008 será un año muy duro.

Esto debido a "un entorno económico global desfavorable, una lenta creación de riqueza y una ralentización del mercado de capitales y de comercio", lo que frenará la actividad de los inversores privados e institucionales.

Aunque también se veía venir, el anuncio de su intención de suprimir 5.500 empleos hasta mediados de 2009 -de un plantilla de 83.000 trabajadores- ha arrojado un jarro de agua fría adicional sobre los accionistas, que recientemente tuvieron que avalar las medidas propuestas por el directorio para evitar mayores prejuicios.

UBS ha cambiado últimamente de presidente, ha procedido a sendos aumentos de capital (de 9.300 millones de euros la primera y 8.400 millones la segunda) en dos meses y los poseedores de acciones han renunciado al pago en efectivo de los dividendos de 2007 para recibirlos bajo la forma de acciones.

En tanto, el banco helvético asegura que dejando de lado sus inversiones afectadas por las turbulencias en el sector hipotecario en EEUU y en el mercado de créditos, el comportamiento del resto de sus negocios es "satisfactorio".

Explica que en los últimos meses ha logrado reducir fuertemente su inventario de riesgo, que en el caso de sus colocaciones relacionadas con la crisis de las "subprimes" han bajado aproximadamente el 60 por ciento.

Sin embargo, este sombrío periodo está lejos de cerrarse para UBS, que recalca que ante las expectativas poco prometedoras del mercado deberá hacer esfuerzos suplementarios en "manejar costes, recursos y capacidad".

La situación en la que se encuentra UBS fue creada por inversiones desproporcionadas y especulativas en instrumentos de transacción de hipotecas que no tenían el respaldo necesario en EEUU, según lo ha reconocido el propio banco en su último informe anual de actividades.