Lunes, 5 de Mayo de 2008

La tubería de Barcelona tendrá doble dirección

Gobierno y Generalitat impulsan con carácter de urgencia el inicio de la obra

ALBERT MARTÍN VIDAL ·05/05/2008 - 21:30h

La ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, y el conseller de Medi Ambient de la Generalitat de Catalunya, Francesc Baltasar. EFE

La conducción de agua a Barcelona que ha soliviantado a las comarcas tarraconenses tendrá recorrido de ida y vuelta. Ésa es la principal conclusión del acuerdo firmado entre la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, y el conseller de Medi Ambient de la Generalitat de Catalunya, Francesc Baltasar.

La reversibilidad de la infraestructura permitirá llevar agua en un futuro desde la planta desalinizadora de Cunit -que empezará a funcionar a mediados de 2010- al Camp de Tarragona, donde peor se recibió el anuncio de que se ampliaría el minitrasvase del Ebro a Tarragona para llevar agua a la capital catalana.

La tubería, que preferentemente discurrirá por la AP-7, se hará con carácter de urgencia y será de titularidad pública, según explicó el secretario de Estado de Medio Rural y Agua, Josep Puxeu. El Gobierno será el adjudicatario de las obras, la Generalitat será responsable de la dirección de las obras y las expropiaciones, y Agbar realizará unas obras sin declaración de impacto ambiental por tratarse de una obra de emergencia.

El convenio incluye la creación de una comisión mixta de seguimiento que impulsará el arranque de la obra, su declaración de emergencia y las primeras adjudicaciones. Si la sequía persiste, la infraestructura debería estar funcionando a mediados de octubre para evitar cortes de agua potable en el área metropolitana de Barcelona.

En su comparecencia, Puxeu recordó que se ha llegado a un acuerdo con la mayor parte de usuarios y regantes de la cuenca del Ebro para que se reduzca durante el periodo de utilización del canal del CAT la capacidad de riego y de consumo. "Todos somos conscientes de la fragilidad de río Ebro", manifestó.

El Real Decreto que dará luz verde a la obra establece limitación en el tiempo y en la aportación (menos de 4 metros cúbicos por segundo y un máximo de 50 hectómetros al año) y exige que para que vuelva a utilizarse tras esta crisis hídrica deba aprobarse otro Real Decreto en el Congreso de los Diputados.

Quejas del PP

Coincidiendo con este acuerdo, el PP anunció que este miércoles celebrará un acto con más de 300 alcaldes andaluces, murcianos y valencianos y la presencia de los presidentes autonómicos de la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia, Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel, respectivamente, y del presidente del PP andaluz, Javier Arenas, para que restituya el trasvase del Ebro que en su día impulsó el gobierno de José María Aznar.

La casualidad quiso que ayer estuviese en Barcelona el ministro de Agricultura y Pesca francés, Michel Barnier, que confirmó que su gobierno no tiene noticias del interés por un posible trasvase del Ródano, la opción que defiende CiU y que Zapatero se comprometió a estudiar.

 

Una obra ambiciosa y controvertida

180 millones de euros
El presupuesto de la obra hizo sospechar a los regantes del Ebro sobre su limitación en el tiempo.

60 kilómetros
La tubería deberá unir Tarragona y Olèrdola, con un alto ritmo de construcción de 20 kilómetros al mes si las expropiaciones, los materiales y el sistema de bombeo llegan a tiempo.

50 hectómetros cúbicos
Ése  es el máximo de agua que captará el trasvase hasta la entrada en funcionamiento de la desaladora de El Prat. El consumo anual del área metropolitana de Barcelona supera los 300 hectómetros cúbicos.