Lunes, 5 de Mayo de 2008

Un avión volará cinco años sin parar

El Ejército de EEUU quiere un aparato espía sin mantenimiento en tierra

MIGUEL ÁNGEL CRIADO ·05/05/2008 - 21:00h

QinetiQ - En la imagen, el avión no tripulado Zephyr en el que se basará Vulture.

Programa Vulture. Objetivo: crear un avión no tripulado capaz de mantenerse en el aire durante cinco años sin tener que aterrizar. Misión: labores de espionaje, vigilancia, reconocimiento y centro de comunicaciones en cualquier zona del planeta.

Eso es lo que quiere DARPA (la agencia federal dedicada a proyectos de investigación para uso militar dependiente del departamento de Defensa de EEUU), que acaba de dar el contrato para el diseño de Vulture al fabricante de aviones Boeing . Esta compañía tiene ahora un año para realizar un diseño teórico del aparato, además de estudiar los problemas y las posibilidades de éxito, acabando con la creación de un prototipo a escala.

Lo que piden los militares estadounidenses es que Vulture funcione como un satélite pero sin las desventajas de éste. Para ello debe volar y no orbitar, pudiendo ser dirigido y mantenido en una posición concreta a una altura de entre 60.000 y 90.000 pies (entre 20.000 y 30.000 metros). Esta posición suborbital en la estratosfera le permitiría convertirse en un centro de comunicaciones lleno de sensores que no sería posible con un satélite geoestacionario.

En la actualidad, el único sistema capaz de funcionar durante un lustro son los satélites geosíncronos (que giran alrededor de la Tierra pero a su misma velocidad y a unos 38.000 kilómetros de altura, cubriendo siempre la misma zona).

Por otro lado, Vulture también deberá soportar 450 kilogramos de carga y al menos cinco kilovatios de potencia a bordo.

Pero el principal reto al que se enfrentan los ingenieros es el de cómo alimentar a un pájaro que no debe posarse en el suelo en cinco años. Las dos alternativas propuestas son suministrarle combustible en vuelo o conseguir que sea autónomo. Para la primera se piensa en pilas de combustible (posiblemente hidrógeno) de larga duración. La segunda opción es aprovechar la energía de Sol y desarrollar un ciclo de energía completo.

De 54 horas a cinco años

El reto de Vulture es enorme. A día de hoy, el récord de permanencia en vuelo de un avión no tripulado no va más allá de las 54 horas, frente a los cinco años que quieren los militares. Fue el pasado mes de septiembre cuando Zephyr, un ultraligero de 18 metros de envergadura y 35 kilos de peso, sobrevoló los cielos de la base militar que EEUU tiene en White Sands, en el estado de Nuevo México.

El aparato, fabricado por la británica Qinetiq , será la base sobre la que se construirá Vulture. El fabricante Boeing se ha asociado con Qinetiq para conseguir lo que necesita el Ejército de EEUU.

El programa Vulture tiene la ambición estratégica de otorgar a EEUU un sistema de vigilancia y reconocimiento de alcance global, sin necesidad de bases en el extranjero ni centros de mantenimiento.

Dada la lentitud de este avión, pensado para espiar zonas concretas del terreno, el departamento de Defensa de EEUU tiene en marcha otro proyecto con el que completar a Vulture. Rapid Eye es otro aparato de vigilancia no tripulado pero que podrá ser lanzado como carga de un misil. Esto le permitiría estar sobre la zona de un nuevo conflicto en cuestión de minutos.

Los obstáculos aquí no son menores. Los investigadores aún tienen que idear cómo meter un aparato de este tipo, con sus características largas alas de fibra de carbono, en un cohete, y que el avión se despliegue a 65.000 pies de altura.

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