Lunes, 5 de Mayo de 2008

Putin afirma que la reanudación de desfiles con armamento no pretende ser una amenaza

EFE ·05/05/2008 - 15:28h

EFE - Varios vehículos militares circulan por la calle Tverskaya durante el desfile que conmemora el Día de la Victoria en Moscú, Rusia, hoy 5 de mayo.

El presidente saliente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó hoy que la reanudación de los desfiles militares con armamento pesado y misiles no tiene como objetivo amenazar a nadie, sino mostrar la creciente capacidad del país en materia de defensa.

"No estamos blandiendo las armas. No estamos amenazando a nadie y no tenemos intención de hacerlo, no le estamos imponiendo nada a nadie. Tenemos suficiente de todo. Se trata de una demostración de nuestra creciente capacidad en el ámbito de la defensa", dijo.

Por primera vez en muchos años habrá presencia de armamento pesado en el desfile militar que tendrá lugar el próximo 9 de mayo con motivo del Día de la Victoria sobre la Alemania nazi en la Plaza Roja de Moscú, recordó.

"Estamos en condiciones de defender a nuestra gente, a nuestros ciudadanos, nuestro estado y nuestras riquezas, que no son pocas", subrayó Putin, citado por las agencias rusas.

Mientras, el líder del movimiento "Por los derechos humanos", Lev Ponomariov, sostuvo que la exhibición de armamento militar en el desfile es algo que sobra en un país que pretende demostrar que sigue una línea de desarrollo pacífico".

"El armamento militar en la parada es una demostración de fuerza y de que somos una amenaza para el mundo. ¿A quién mostramos nuestro poderío? ¿A Georgia? Ya sabemos que nuestro ejército es más fuerte que el de Georgia ¿A Occidente? Se supone que mantenemos relaciones de cooperación con los países occidentales", agregó.

Según el activista, "todos estos desfiles distraen la atención del día a día en las fuerzas armadas. Y tenemos muchos problemas. Está claro que durante la parada, todo será maravilloso y los problemas reales del ejército quedarán difuminados".

"Se trata de un acto simbólico con el fin de mostrar al mundo y a los rusos nuestra potencia, que somos fuertes y muy poderosos. Es un intento artificial de hacer renacer el mito soviético de que quien nos teme, nos respeta", afirmó por su parte Arseni Roginski, presidente de la organización de derechos humanos "Memorial".

La última parada militar en la Plaza Roja en la que se exhibió armamento tuvo lugar el 7 de noviembre de 1990, un año antes de la desintegración de la URSS.

Aunque en 1995, con motivo del cincuentenario de la victoria en la II Guerra Mundial, se celebró un gran desfile militar, éste tuvo lugar junto al complejo memorial de Poklónnaya Gorá, en el oeste de Moscú.