Domingo, 4 de Mayo de 2008

La violencia marca el referéndum de autonomía en la provincia boliviana de Santa Cruz

El Gobierno y las autoridades de Santa Cruz se acusan de provocar los incidentes

FEDERICO PEÑA, enviado especial ·04/05/2008 - 20:39h

REUTERS - Un seguidor del presidente Evo Morales herido en enfrentamientos con los partidarios de la autonomía de Santa Cruz.

La violencia estalló en la jornada del referéndum sobre un nuevo estatus de autonomía para Santa Cruz, la rica provincia oriental de Bolivia, que quiere desmarcarse del Gobierno del indigenista Evo Morales. Diversos focos de disturbios dejaron un saldo de al menos veinte heridos de diversa gravedad. Un hombre murió al parecer por un ataque cardíaco en medio de una operación policial que incluía el uso de gases lacrimógenos, según fuente locales. Primeros datos no oficiales indicaron que el Sí había ganando con más del 75% del voto.

Los problemas se centraron en los principales bastiones del Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales, donde los seguidores del presidente boliviano intentaron frenar la votación y se enfrentaron a la Unión Juvenil Cruceñista-unionistas, que defiende la consulta autonómica para ampliar las competencias departamentales en materia económica e institucional.

El Gobierno y las autoridades locales se acusaron mutuamente de incitación a la violencia. El portavoz del Gobierno, Iván Canelas, advirtió que la jornada comenzó “teñida de violencia”, y lo atribuyó a grupos radicales autonomistas. “En ningún proceso de votación ha habido tanto rechazo y tanta violencia como ahora en Santa Cruz”, apuntó.

El gobernador de Santa Cruz, Ruben Costas, responsabilizó de los enfrentamientos a las acciones de seguidores de Morales. En cambio, llamó a la población a no dejarse “amedrentar” y insistió en “desdramatizar” lo sucedido porque, a su juicio, son irregularidades “que no son el denominador común” en este día de votación.

La consulta se desarrolló con normalidad en el centro de la capital. Con las calles desiertas y los colegios llenos, los cruceños no encontraron problemas para votar. En esa línea, hacia el mediodía, las autoridades electorales informaron que en solo 25 de las 440 mesas de votación se registraron conflictos.

Los incidentes se produjeron en las poblaciones con mayoría del MAS, donde se quemaron urnas y se destruyeron recintos electorales, con el fin de impedir que se realice la consulta que consideran “ilegal” e “inconstitucional”.

Donde se registraron mayor cantidad de heridos fue en el pauperizado barrio Plan 3000, donde viven 250.000 habitantes, con una abrumadora mayoría de población indígena. Con piedras y palos, los seguidores de Morales se enfrentaron a la Unión Juvenil Cruceñista, la fuerza de choque del Comité Cívico Pro Santa Cruz, responsables en el pasado de ataques a la población indígena.