Domingo, 4 de Mayo de 2008

Una goleada muy tardía

El Barça pasó por encima del Valencia, pero la hinchada no perdonó los fracasos del equipo

NOELIA ROMÁN ·04/05/2008 - 23:11h

EFE - El jugadores del Barcelona, Thierry Daniel Henry, Bojan Krkic, Carles Puyol, y Lionel Andres Messi, de izda a dcha, ante los jugadores del Valencia, Joaquín Sánchez (c-i) y e portugués Luis Miguel Brito durante el encuentro correspondiente a la 35ª jornada de Primera División disputado en el Camp Nou.

Seco de goles desde hacía cuatro partidos, retirado de todos los frentes por su pertinaz inanición, el Barcelona marcó ayer media docena y espantó sus demonios justo antes de acudir al Bernabéu. Le facilitó la labor el Valencia que, inmerso en la lucha por la permanencia, rozó el ridículo, pues nada hizo para perturbar al conjunto azulgrana, sometido ayer a un plebiscito popular por parte del Camp Nou. Se presentaba el Barça ante su hinchada por vez primera desde el desastre de Manchester y, a los pitos iniciales, que también alcanzaron al presidente Laporta, respondió el conjunto dirigido por Rijkaard con esa media docena de goles, tan bienvenidos como poco reparadores.

A efectos de clasificación, de nada le sirven al Barça, que continúa mirando a Villarreal en su lucha por atrapar una segunda posición que le garantice de nuevo su presencia en Europa. Y menos le sirven ante la afición azulgrana, que se marchó a casa con una confusa sensación: la que deja una goleada, la máxima en la historia de los Barça-Valencia, que, sin embargo, llega demasiado tarde.

Apareció Henry

No aparecieron los tantos en los partidos que más los necesitaba el conjunto de Rijkaard, como tampoco lo había hecho Henry, ayer reconciliado con su antiguo olfato goleador. El delantero francés marcó dos tantos preciosos, que culminaron el mejor partido que le ha visto el Camp Nou, quizá liberado por un marcador que siempre sopló a favor. Apenas un cuarto de hora tardaron los azulgrana en encarrilar el encuentro. No podía ser sino Messi el encargado de hacerlo, dispuesto como siempre está el argentino a competir y a jugar bien al fútbol. La Pulga protagonizó una de sus veloces incursiones y Alexis no tuvo otra forma de pararlo que cometiendo penalti.

Sin trabajo en defensa y superiores en el medio campo, pudieron los azulgrana combinar a placer, trenzar unas cuantas jugadas que, en otras circunstancias, habría arrancado el aplauso del público. Lo recibió Xavi en el segundo de la tarde, un chut marca de la casa, y también Henry, cuando anotó el tercero, en una jugada que retrató a la zaga valencianista. La cosa pintaba tan plácida que, a la media hora de encuentro, el Camp Nou se arrancó en un canto que resultó revelador: “Barça sí, Laporta no”.

Establecidos los términos, señaladas las responsabilidades, el equipo de Rijkaard siguió a lo suyo, como si la cosa no fuera también con los jugadores, con Deco y con Etoo y Deco que, con dos tarjetas tan innecesarias como sospechosas, se ahorraron la visita al Madrid de este próximo miércoles. Pero entonces, llegó el cuarto gol de la tarde, segundo de Henry, un chut tan precioso que remitió al delantero del Arsenal, y la exhibición final de Bojan, también bigoleador.