Domingo, 4 de Mayo de 2008

Neandertales y 'Homo sapiens', sólo primos

Científicos argentinos trazan el linaje humano con un análisis digital de cráneos

JAVIER YANES ·04/05/2008 - 19:49h

Reconstrucción de una comunidad neandertal hace 60.000 años. NASA/JPL

Aunque los grandes rasgos de la genealogía de la familia humana están definidos y aceptados por la mayoría de los científicos, subsisten muchas lagunas y zonas difusas que inspiran diferentes interpretaciones. Los debates se centran principalmente en cómo las especies están relacionadas entre sí –en el mismo raíl evolutivo o en vías separadas–, y en la asignación de especies a un género o a otro.

Para dirimir estas cuestiones, los paleoantropólogos estudian rasgos cualitativos de la morfología de los esqueletos, sobre todo del cráneo. Aunque en los últimos años ha irrumpido el análisis genético, hasta ahora el ADN no ha propuesto hipótesis alternativas, sino, en general, complementarias a lo que dicen los fósiles. La genética aplica modelos informáticos cuantitativos a las secuencias de humanos y sus parientes actuales, lo que ayuda a inferir datos respecto a los ya extinguidos, de los que no se conserva el ADN.

Un grupo de investigadores argentinos ha emprendido un estudio, innovador en su enfoque, que hoy publica Nature en su edición on-line. Se trata de aplicar la precisión de las herramientas informáticas a la comparación de la morfología geométrica de los huesos. Según el director del trabajo, Rolando González-José, del Centro Nacional Patagónico , “es la combinación de dos disciplinas que hasta ahora estaban distanciadas”. El investigador destaca que “la principal aportación es la metodología, por eso quisimos ponerla a prueba en registros pleistocénicos de homínidos, donde existe ya un árbol evolutivo definido”.

Cráneos digitalizados

González-José y sus colaboradores seleccionaron cuatro módulos del cráneo que diferencian a las especies de homínidos: el ángulo de la base, la retracción facial, la globularidad y la posición y forma de la mandíbula. Se trata de caracteres en los que, más allá de la dicotomía “rostro plano o saliente” que han empleado los estudios clásicos, es posible cuantificar la variación gradual de cada rasgo.

Los científicos digitalizaron moldes tomados de 20 muestras de cráneos para después someter los datos geométricos de la morfología a un programa de análisis comparativo llamado TNT, disponible en Internet en libre acceso. Como conclusión, los resultados sitúan en la raíz del género Homo al H. habilis, en lugar de al H. rudolfensis como han propuesto otros expertos. En las especies más modernas, H. heidelbergensis aparece como una forma anterior al neandertal, ambos en una línea evolutiva separada de la que conduce al Homo sapiens. Éste estaría más relacionado con especies ancestrales como H. ergaster y H. erectus.

La limitación de la técnica, según González-José, es “la necesidad de emplear cráneos bastante completos, lo que nos ha impedido incluir al H. antecessor”, ya que de éste se conservan restos escasos. “Pero nuestra hipótesis agradará a los científicos de Atapuerca, ya que puede incluir al H. antecessor en el grupo humano”,  aclara.

Por lo demás, “la filogenia coherente demuestra la potencia del método”, sostiene González-José. Su próximo paso, explica, será “contrastarlo con otros casos en los que se ha definido un árbol evolutivo por análisis de ADN, como en una colección genética de monos cercopitecos situada en Francia”.

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