Domingo, 4 de Mayo de 2008

El Bayern, campeón de punta a punta en último año de Hitzfeld

EFE ·04/05/2008 - 21:09h

EFE - El jugador del Wolfsburg, Marcel Schaefer (d) lanza un penalti ante los jugadore s del Bayern Munich: Andreas Ottl, Luca Toni, Marcell Jansen y Jose Ernesto Sosa, de izda a dcha, durante el partido de la Bundesliga disputado en el estadio 'Volkswagen-Arena', en Wolfsburg (Alemania).

Rodrigo Zuleta

El Bayern en esta temporada no dio lugar al suspenso para coronarse campeón alemán, por vigesimaprimera vez, dominando la Bundesliga desde el comienzo y sin abandonar nunca el liderato en el último año de Ottmar Hitzfeld en el fútbol de clubes.

El "manager" de club, Uli Hoennes, había amenazado, cuando terminó la temporada anterior, que había sido decepcionante para el Bayern, que en esta los perseguidores iban a tener que recurrir al telescopio para aproximarse al menos con la mirada a los terrenos por los que transitaba el líder.

A la amenaza siguió una política de fichajes que nunca había sido tan agresiva en la historia del club bávaro.

El presidente del Consejo Directivo, Karlheinz Rummenigge, y el propio Hoennes hicieron ante todo tres apuestas y ganaron las tres. La temporada, de no haber sido por el varapalo sufrido ante el Zenit en la semifinal de la copa de la UEFA, podría calificarse incluso de perfecta.

El francés Franck Ribery fue tal vez la máxima estrella de la temporada alemana, el goleador italiano Luca Toni es comparado ya con el legendario Gerd Müller y Miroslav Klose, aunque ha pasado por una época de sequía goleadora, ha sido un trabajador incansable y un compañero perfecto para Toni.

El propio Toni ha revelado que en el vestuario ha una broma reiterativa y es que Klose lo saluda preguntándole si otra vez tendrá que correr para él.

"Si, pero los goles los marco yo otra vez", suele ser la respuesta de Toni.

No contento con esos tres fichajes, el Bayern consiguió los servicios de Hamit Altinto, jugador importante durante buena parte de la temporada hasta que se lesionó, recuperó a Ze Roberto, que formó un doble pivote al lado del holandés Marc Van Bommel, y, como una apuesta hacia el futuro, llevó a Múnich a Toni Kross, una de las máximas promesas del fútbol alemán.

Para cerrar las compras, y al oír que el Werder Bremen se interesaba por el delantero Jan Schlaudraff, el Bayern le hizo una oferta a este jugador y lo fichó.

"Fichemos a Schlaudraff para amargarle la vida al Bremen", admitió Hoennes que ya había fastidiado al equipo del norte de Alemana quitándole a Klose.

Schlaudraff no jugó casi nunca -tenía a Toni, Klose y Lucas Podolski por delante- con lo que la idea que el objetivo del fichaje era realmente fastidiar al Bremen resulta bastante plausible.

Con los nuevos fichajes, y con el regreso de Hitzfeld, muchos que ya llevaban tiempo en el club se crecieron. El caso más notable tal vez ha sido el del defensa argentino Martin Demichelis, que ha hecho una temporada casi impecable, formando una pareja de centrales con el brasileño Lucio que se ha convertido en una aduana rigurosa.

El Bayern sólo ha encajado 18 goles en 31 partidos de la Bundesliga: esa cifra muestra ya lo que han hecho Lucio y Demichelis, respaldados desde el centro del campo por Van Bommel y Ze Roberto.

Si ante esa cifra alguien tendiese a creer que el Bayern ha sido un equipo concentrado en la defensiva, ahí están los 59 goles marcados, 21 de ellos por Toni, que ha hecho además seis pases para gol. Klose sólo ha hecho dos goles, se divorció con la red en un momento de la temporada, pero ha compensado ello con nueve asistencias.

Además de Toni y Klose, en el trabajo ofensivo del Bayern ha sido clave Ribery, un jugador que ha desequilibrado constantemente con sus regates, con su movilidad constante y, de cuando en cuando, con algún invento inesperado como un gol por toda la escuadra desde 25 metros de distancia.

Hitzfeld, por su parte, ha hecho su última temporada en el Bayern, después de la Eurocopa asumirá la selección suiza, con una campaña que recuerda la primera que hizo, en la temporada 1998/1999, al frente del club bávaro.

En el 99, Hitzfeld también ganó la Bundesliga sin competidores que lo pusieran en peligro y puso al equipo en las finales de la Liga de Campeones y de la Copa de Alemania. Sin duda, el haber perdido las dos finales en aquella ocasión fue un lunar. Ahora, al menos, ha ganado también la Copa.

Hitzfeld no ha querido seguir y lo que viene es una nueva era. El nuevo entrenador será Jürgen Klinsmann, que sin duda querrá cambiar muchas cosas. El rasero que le han dejado es bastante alto y muchos dudan si soportará la presión que siempre cae sobre el banquillo bávaro.

La selección era más fácil, allí contaba con el respaldo de toda Alemania. Ahora tendrá que contar también con el odio de medio país y tendrá que ganarse a la afición del Bayern que no lo ve como uno de los suyos. EFE