Domingo, 4 de Mayo de 2008

Los secretos de Zafón

¿Por qué vende este hombre 10 millones de libros?

PAULA CORROTO ·04/05/2008 - 13:05h

Ruiz Zafón

Amor impetuoso y maldito, ambición, odio, dolor y ternura. Éstos son los hilos con los que Carlos Ruiz Zafón (Barcelona, 1964) teje sus novelas. Sentimientos tan universales que si bien ya arrasaron en el folletín del siglo XIX, hoy en día son el sustento del corazón más rosa y amarillo de los programas de televisión y las revistas. Las grandes pasiones y las grandes derrotas siempre gustan. Son las que enternecen a cualquier espectador y lector. El público de La Sombra del viento y El Juego del Ángel se sienten gratificados y conformes. Zafón supo desde el primer momento cuál era la necesidad literaria de la mayoría de la población de este país y de otros tantos otros (es de los que más vende en Australia) y aplicó esas claves de una realidad paralela a la Barcelona de la primera mitad del siglo XX.

El lenguaje es tierno, clarito y con términos y expresiones corrientes 

El resultado no podía ser otro. De La sombra del viento vendió 10.000.000 de ejemplares. El Juego del Ángel ha llegado a las librerías hace algo más de una semana y ya han caído 700.000 ejemplares del millón que se puso a la venta el pasado 17 de abril. Zafón es voraz y gusta mucho.

Lectura gratificante

Zafón no es sólo el creador de buenos culebrones. Aparte de controlar con la pluma los sentimientos más humanos, tiene la capacidad de ser gratificante para el lector. Lo suyo no son sólo historias facilonas de amores y pérdidas. Zafón sienta bien porque con las continuas referencias a libros y escritores que hace en sus escritos consigue que el lector se sienta muy cerca de la intelectualidad, sin sesudas frustraciones. Es un enamorado de los libros y no se pone estupendo. Y eso siempre se agradece, como sabe Umberto Eco, otro autor con el que se le ha comparado por su libro El nombre de la rosa, esa novela llena de latinajos que se convirtió en un best seller.

Pendiente del lector

Muchos de los que leen a Zafón destacan como algo propio de sus libros que son como si hubiesen sido escritos a la carta, para cada uno de ellos. A pesar de que Zafón es un tipo tranquilo, silencioso y escurridizo hasta el punto de que no reside en España, sino en Los Ángeles (EEUU), consigue una complicidad con el lector a la que no todos los escritores llegan.Así que, sí, es un escritor hipermediático, pero no lo parece. Hasta el momento, él no se presenta como un producto comercial, aunque todo lo que le rodea lo sea.

Estructura sencilla

Carlos Ruiz Zafón es un escritor muy inteligente, que utiliza al lector lo justo y necesario. Sólo cuando necesita manipularlo por el bien de la historia. No le lleva por caminos obtusos, no le acerca a trampas, y plantea estructuras para sus novelas limpias, sencillas y claras. Es muy fácil seguirle, porque ha logrado que el público se sienta seguro, estable y no camine por arenas movedizas en las que puede pasar de todo. Sin embargo, a pesar de seguir claramente una narración tradicional, no todo es lineal, ni va de la A a la Z. Zafón no se pierde en juego de espejos, pero, por ejemplo, en El Juego del Ángel el lector se relacionará con personajes vivos y muertos.

En un mes de vida, 'El Juego del Ángel' venderá 1.000.000 de ejemplares. Algo único 

Fantasmagórico y gótico

Desde los barrios altos, como ese caserón en el Tibidabo, que podría ser cualquier casa de los horrores, hasta las callejuelas a medio iluminar del Raval o del Born... el autor describe una ciudad en los orígenes de la industrialización que espera la electricidad. Los libros de Zafón tienen tanta carga sobrenatural como ambiente gótico. En esto se acercan a las obras de Lovecraft o Edgar Allan Poe. Nada parece ser habitual en la realidad más cotidiana y sí muy extraño. La creación del Cementerio de los Libros
Olvidados fue uno de los grandes aciertos de La sombra del viento, de ahí que lo mantenga en la nueva.

Misterio

Este interés lo dosifica bien el escritor gracias a las claves misteriosas que suelta e intercala poco a poco. Desde la primera página, el lector sabe que tendrá que averiguar algo. Con cuenta gotas y con un ritmo trepidante mantiene la atención hasta la última página. En La sombra del viento lo consiguió con la recreación de un personaje tan extraño como Julián Carax. Era un hombre oscuro del que había que conocer su identidad a toda costa.

Realidad concreta

A pesar de la irrealidad que muestra la historia, Zafón mueve a sus personajes en un lugar muy concreto y muy real como es Barcelona. Ahí están sus más famosas calles y monumentos: Ramblas, plaza de Catalunya, paseo de Gracia, Santa María del Mar... Esto ayuda a los lectores a no perderse. Todos estamos conformes en lo conocido y todos a disgusto en un submundo. Pero Zafón contenta a todos: tanto al público que adora a Tim Burton, como a los que Pesadilla de Navidad o La novia cadáver no les haga tanta gracia.

Personaje protagonista

Ese hilo argumental lleva de la mano al lector por todos los vericuetos que plantea la novela. En La sombra del viento, fue Daniel Sempere el joven que tenía que desentrañar todo el misterio. En El Juego del Ángel aparece David Martín, un escritor que se encuentra en el peor momento de su vida. Son ellos los que arrastran al lector hacia otros personajes. Otro detalle para acercarse al coranzocito de sus seguidores: los dos protagonistas son huérfanos.

El lenguaje

Tierno, clarito y con términos y expresiones corrientes, para que la sucesión de acciones no caiga en tropiezos. No busca ninguna innovación en este aspecto y este es uno de los grandes aciertos y hallazgos en la fórmula RZ. Gracias a ello, su capacidad para mezclar lo gótico con lo tradicional se multiplica. Es ameno y digerible, pero si toca aspectos próximos al romanticismo se hace más intempestivo. Y tiene su gracia.

El mercado

El empujón final. Si Zafón sienta bien al lector, a Planeta, la editorial que lanzó La sombra del viento (su quinta novela, que se convirtió en un insospechado fenómeno literario) también le está sentando de maravilla El Juego del Ángel. No sólo por lo que vende en España. En Alemania es uno de los autores más vendidos y mejor criticados. Hay cifras que lo confirman, los derechos de La sombra del viento se vendieron en 50 países y según su editor, Emili Rosales, las negociaciones de El Juego del Ángel van por el mismo camino. Así que en la editorial se frotan las manos: Zafón ya ha anunciado que esto es una saga a la que todavía le quedan otros dos novelones. Pero las ganancias de un acontecimiento de este tamaño no afectan sólo a Planeta. Los libreros y los autores también se alegran de que la industria sanee sus fondos. ¿Y los lectores? Que no se preocupen, que ellos también saldrán ganando: el gustazo todavía les va a durar unos cuantos añitos más.