Viernes, 2 de Mayo de 2008

La OEA no condena el referéndum pero reitera su apoyo al Gobierno de Evo Morales

EFE ·02/05/2008 - 21:03h

EFE - Ciudadanos cruceños afines al gobierno del presidente de Bolivia, Evo Morales, en la Rotonda de la Ramada, en la ciudad de Santa Cruz (Bolivia), durante una marcha en contra del referendo autonómico del departamento de Santa Cruz que se realizará el próximo domingo.

Tras una ardua negociación, la Organización de Estados Americanos (OEA) respaldó hoy la integridad territorial de Bolivia, pero se abstuvo de condenar el referéndum autonómico que se realiza mañana en el Departamento de Santa Cruz.

Ese referéndum se ha planteado como una amenaza a la estabilidad boliviana en un conflicto que podría degenerar en violencia, según advirtieron ante el Consejo Permanente de la OEA el canciller boliviano, David Choquehuanca, y el secretario de Asuntos Políticos, el ex canciller argentino Dante Caputo.

Pese a que Choquehuanca consideró un éxito diplomático para su país la resolución, ésta no incluyó, sin embargo, el rechazo explícito de la OEA al referéndum tal como lo había solicitado en un anteproyecto.

"Es importante para nuestra constitucionalidad, para la integridad y para la estabilidad de Bolivia", dijo Choquehuanca en una conferencia de prensa tras aprobarse la resolución.

"Recoge casi todos los planteamientos de Bolivia y vela por la unidad del país", agregó.

El documento adoptado pasada la medianoche del viernes, tras siete horas de negociaciones, expresa el apoyo de la OEA al Gobierno boliviano, así como a las instituciones democráticas y las autoridades elegidas.

También insta al Ejecutivo y a las autoridades de Santa Cruz a que agoten todas las instancias de diálogo "para encontrar una salida constitucional y democrática al conflicto".

Asimismo, la OEA indicó que acoge "con satisfacción" las manifestaciones de respeto al orden constitucional y la integridad territorial, y rechazó "cualquier intento de ruptura de los mismos".

Al rendir un informe sobre sus gestiones para encontrar una solución al conflicto, Caputo había advertido poco antes su temor a que la crisis pueda agravarse.

"El problema más grave de Bolivia hoy es humanitario. Mi temor es que la violencia se convierta en tema central de la política" de ese país, dijo el ex canciller argentino.

Poco antes, Choquehuanca había reiterado la voluntad de diálogo de su Gobierno y acusó a las autoridades de Santa Cruz de rehusar entrar en cualquier tipo de negociación tras denunciar que los estatutos autonómicos sometidos a referéndum son "absolutamente ilegales e inconstitucionales".

"Las puertas del diálogo que el hermano presidente Evo Morales ha abierto han sido bloqueadas", manifestó.

"Ese bloqueo que niega el diálogo puede desembocar en violencia", señaló tras indicar que pese a los esfuerzos "la situación no ha mejorado en Bolivia, más bien ha empeorado".

Choquehuanca advirtió además de que de ser aceptado el plan autonómico del departamento de Santa Cruz "cualquier región, provincia o municipio de cualquier país de la OEA podría redactar un estatuto, convocar a una consulta y después pedir que ese estatuto o esa ley se constitucionalice".

Pero, al mismo tiempo, indicó que el Gobierno de su país no está en contra de las autonomías, pero "queremos una autonomía constitucional, legal y que fortalezca la unidad de mi país".

"En Bolivia se está intentando utilizar un instrumento legítimo y democrático, como es la consulta popular... para lograr un objetivo antidemocrático y anticonstitucional", denunció.

Después del de Santa Cruz, los departamentos de Beni, Pando y Tarija proyectan celebrar sus respectivos referéndum autonómicos en junio.

Además de poner en peligro la integridad territorial de Bolivia, como ha denunciado el Gobierno del presidente Evo Morales, la aprobación de un referéndum en Santa Cruz sería un golpe no sólo para la estabilidad del país sino también para su economía.